Cerramos 2025 con cinco millones de trabajadores subcontratados legalmente, reconocidos por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, la cuarta parte de todos los trabajadores formales. Trabajadores que tienen como característica ganar salario mínimo, no generar antigüedad, no tener estabilidad en el empleo, son las condiciones más precarias del trabajo en México.

Cuando nos informaron que se formaría una estrategia cruzada entre el SAT, el IMSS y la STPS para combatir el outsourcing, unos de los datos que ofrecían eran las miles de bajas que se realizaban al final de cada año, trabajadores que se les terminaba el contrato en diciembre y se reflejaba en los números de afiliación de las autoridades. Ya no nos informan sobre estos datos, se hizo la reforma a la subcontratación, pero sirvió para apagar el tema, a pesar de que todo sigue igual.

Y estamos hablando de la subcontratación legal, la que tiene registro REPSE, pero falta el dato de la otra subcontratación y simulación laboral, la de los contratos asimilables a salarios, las empresas de insourcing, a donde el patrón forma su propia empresa para trasladar a sus trabajadores y autorentarse la fuente de trabajo, con el fin de no pagar utilidades, de dislocar la responsabilidad legal. Aquí hay varios millones de trabajadores, tanto en la gran industria como las medianas empresas como hoteles y restaurantes.

Toda esta simulación laboral ha lesionado la recaudación fiscal y de seguridad social por décadas, sin duda, parte de la degradación del servicio de salud en México. No puede seguir el país aguantando tanta simulación hacia los trabajadores.

También forma parte de la violación directa del T-MEC, de la contratación colectiva y sindicalización, porque al no contar con estabilidad laboral las empresas de subcontratación desaparecen, dejan colgados a los trabajadores, los presionan, despiden y coaccionan cuando intentan sindicalizarse. Además, el trabajador pierde toda la fuerza de lucha, pues al no contar con contrato colectivo de trabajo con la empresa propietaria de la fuente de empleo, el patrón no se siente presionado en sus intereses para negociar mejores condiciones laborales. Recuerden lo que les pasó a los trabajadores de Euzkadi, en Jalisco cuando se fueron a huelga, al final resultó que tanto la maquinaria como el terreno eran rentados, los dejaron colgados con su movimiento de huelga.

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2026 será el año en que se revisen estas cuestiones en la renegociación del T-MEC, veremos si existe verdadera intención de acabar con la irregularidad de la subcontratación y regresar la dignidad del trabajo en México.

NOTA. El Caribe mexicano y Cancún, ha sido uno de los lugares en donde los trabajadores sufren más injusticias por la subcontratación, el paraíso del outsourcing, a donde han tenido su asiento los factureros y pagadoras que son materia de las noticias de fraudes fiscales y encarcelamientos. Hay hoteleros que se aferran a sus esquemas ilegales de subcontratación, esperemos que las autoridades ya pongan orden.

X: @riclandero