Ningún gobernante puede detener la furia de la naturaleza; las autoridades de los gobiernos de las naciones saben que es fundamental unirse con la ayuda humanitaria para actuar de forma coordinada en beneficio de las personas, con Venezuela.
Países ayudan arduamente de diferentes formas ante la tragedia en Venezuela por los dobles terremotos de magnitud 7.2 y 7.5, que están dejando centenares de muertos y dolor irreparable en las familias y a nivel mundial. Geólogos han declarado que la liberación de energía es comparable con bombas atómicas.
La Segunda Guerra Mundial dio origen a la creación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) un organismo internacional que busca dirimir las relaciones internacionales; brinda información científica de interés de las y los gobernantes para el avance de los pueblos y las naciones; además opera humanitariamente a nivel global.
La ayuda humanitaria a través de diversos países hacia los hermanos de Venezuela, da muestra de que los líderes de potencias aún están unidos para el avance y bienestar de las personas.
Las catástrofes naturales destacan que ninguna autoridad las puede detener, ni con el poder que ostentan liderando naciones, incluyendo el Grupo de los 7 (G7) integrado por naciones: Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá.
Saben que no pueden controlar la furia de la naturaleza, sin embargo, la furia entre los humanos dañando pueblos y naciones sí podrían controlarla evitando conflictos bélicos y guerras, pero es imposible porque quieren imponer el “orden” violando la soberanía, como diría la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, hacia las pretensiones de su homólogo Donald Trump de Estados Unidos.
Exigen respeto a la soberanía violando derechos humanos hacia sus gobernados por delitos cometidos por el incontrolable crimen organizado, algo que la autoridad nunca podrá controlar. Lo dice la historia.
Naciones Unidas señala: “Ahora, la comunidad internacional confía a la Organización la coordinación de las operaciones de socorro frente a los desastres, naturales o provocados por el ser humano, en las zonas donde la capacidad de las autoridades locales no es suficiente para hacer frente a la situación”.
Los desastres causados por los hombres y mujeres nos deben llevar a hacer una reflexión, comparando las catástrofes naturales que ninguna persona puede controlar. La violencia generada es una forma de destrucción de los pueblos y naciones, somos capaces los seres humanos de aportar desde cualquier trinchera parte de la podredumbre que hay a nivel mundial.
Los geólogos comparan los terribles sismos en Venezuela con bombas nucleares, que matan y destruyen naciones. La victoria es la unión de los países por los hermanos venezolanos que necesitan de la humanidad.
Una humanidad que muchas veces actúa deshumanizada.



