Algunos analistas políticos coinciden en que vivimos un hecho sin precedentes con la llegada de la primera mujer presidenta de México. Desde luego que el principal compromiso de la sociedad fue darle continuidad al proyecto; sin embargo, la mejor determinación fue inclinar la balanza a una mujer de lucha y convicciones como Claudia Sheinbaum, que el fin de semana se robó los reflectores de la prensa mundial, sobre todo al destacar con su mensaje inspirado en el llamado de paz. Y ella, manteniendo siempre esa humildad y humanismo, fue elogiada en Barcelona, España. De hecho, fue una magnífica idea hacer un llamamiento a que fortalezcamos los lazos de hermandad bajo los principios sagrados de la solidaridad. Eso, en verdad, requiere de mucho temple y personalidad que ha sabido ganarse la jefa de Estado, mayormente ahora que salió galardonada en la revista TIME como una de las mujeres más influyentes del universo.
Su estadía, si la podemos resumir en algunas palabras, fue realmente representativa y con mucha categoría. Todo eso se debe, ya lo dijimos, al enorme espíritu que siempre ha demostrado en el servicio público a lo largo de su exitosa carrera. Así se presentó en su viaje que realizó este fin de semana a Barcelona, donde se reunió con líderes progresistas que, ha quedado demostrado, están llevando a sus territorios a otras latitudes. Por eso se desató tanta efervescencia; fue una enorme multitud la que se concentró en las afueras del evento y, con un cúmulo de consignas, vitorearon el nombre de Claudia. Si me preguntaran a mí qué es lo que contribuyó más a eso, indudablemente diría que es el liderazgo global que ha construido la presidenta de México.
Todo ese cambio social, producto de un movimiento de la lucha por la democracia, se ha ido fortaleciendo y acrecentando con la presencia de Claudia en el poder institucional. Lo más simple hubiese sido continuar con un modelo que ha dado resultados; sin embargo, Sheinbaum no solo comparte esa visión, sino que la ha ido acelerando con más y mejores resultados. Amplío, de norte a sur, el horizonte del desarrollo a través de más políticas públicas. Siendo así, se nota que ha tomado el control total de las decisiones que le competen. De hecho, le hemos visto, aunque no de manera directa, involucrarse en las determinaciones del partido que la llevó al poder. Se nota, por ejemplo, que el nombramiento de Citlalli Hernández tiene todo el sello de Palacio Nacional. La idea, en efecto, es concretar de la mejor manera posible el proceso interno que, de un tiempo para acá, nos acostumbramos a jugar con mucha antelación después de presenciar el juego de las llamadas corcholatas.
Ya sabemos que en lo social una de sus principales metas es aumentar el desarrollo a través de una economía que, déjenme decirles, luce sólida y vigorosa. En lo que concierne a lo político, Sheinbaum lo que pretende es que se elijan a los perfiles que están mejor posicionados en las encuestas. Serán, ni más ni menos, nueve mujeres y ocho hombres los que cargarán con la estafeta de coordinadores de la defensa del voto. Para ello, claro está, la consigna es defender a toda costa el mecanismo de la encuesta que se aplicará como instrumento decidido. Sumado a ello, se nota; la meta es preparar las condiciones con personajes cercanos a ella, como la propia Citlalli Hernández. Ella misma lo dejó claro durante su estancia; es una operadora que sabe a la perfección establecer canales de comunicación. En realidad, el mensaje que emitió durante su presentación se orientó hacia la reconciliación, pero principalmente hacia la unidad con los partidos aliados, los cuales son esenciales para ganar un mayor número de entidades. Además, hizo hincapié en el futuro en la próxima legislatura, en la que la izquierda necesita una mayoría calificada para continuar profundizando los cambios constitucionales que la nación necesita.
Citlalli Hernández, efectivamente, entró en detalles y, con otras palabras, resaltó el derecho sagrado a disentir, mayormente ahora que se tomaron decisiones en la agenda legislativa. Pero, más allá de eso, la presidenta ha hecho cálculo y es optimista en los resultados que puede obtener Morena en las elecciones intermedias. De hecho, se promoverá la unidad por encima de cualquier aspecto, máxime ahora que son inmensamente favoritos para llevarse al menos 14 entidades federativas. Veremos, en pocas palabras, la mano de Claudia Sheinbaum que se asumirá con el trabajo territorial, sobre todo en la selección de perfiles. Digamos que echará mano de los mejores perfiles para doblegar a una oposición que cada día va en picada.
En concreto, la visita de Claudia Sheinbaum le valió para ganarse elogios y el reconocimiento de que es, ni más ni menos, un liderazgo global que impone con su presencia de forma categórica. De hecho, todo eso lo valoramos los mexicanos que, con orgullo, vemos el desempeño de primer nivel de nuestra presidenta de la república.
