Estamos por comenzar el tercer año de esta Legislatura en el Estado de México y tenemos algo muy claro: no es momento de bajar el ritmo. Al contrario, tenemos que trabajar más, escuchar más y concentrarnos en los problemas que realmente importan a las familias mexiquenses.
Porque una buena ley no sirve de mucho si se queda en el papel. Tiene que convertirse en resultados y sentirse en la vida diaria de las personas.
Hoy tenemos una gran oportunidad para lograrlo.
El Estado de México vive un momento importante gracias al trabajo y la coordinación de nuestra presidenta Claudia Sheinbaum y nuestra gobernadora, la maestra Delfina Gómez.
Tan solo en nuestra entidad se contempla una inversión cercana a los 33 mil 663 millones de pesos en proyectos de infraestructura, con obras como el Tren Insurgente, el Tren Felipe Ángeles, los avances en la carretera Toluca-Zihuatanejo, el saneamiento del Río Lerma Santiago y el Plan Integral de la Zona Oriente.
Pero detrás de cada obra hay un objetivo mucho más importante que construir infraestructura: mejorar la vida de las personas.
Que alguien llegue más rápido a su trabajo, que una comunidad tenga agua, que las familias cuenten con mejores servicios y que existan más oportunidades.
Desde el Congreso también tenemos que hacer nuestra parte.
En el Partido Verde vamos a acompañar todo aquello que represente beneficios para las y los mexiquenses, pero también seguiremos proponiendo soluciones para los problemas que todavía tenemos pendientes.
Nuestra agenda para este periodo tendrá un profundo sentido social.
Trabajaremos en salud mental, porque prevenir y atender a tiempo puede cambiar vidas. Impulsaremos propuestas de soberanía alimentaria para fortalecer a quienes producen nuestros alimentos y facilitar que las familias tengan acceso a productos suficientes y de calidad.
También seguiremos trabajando en la prevención y atención del cáncer de mama y del cáncer infantil, la donación de órganos y la inclusión.
Y, por supuesto, continuaremos con nuestra Agenda Verde.
La economía circular y el consumo responsable serán prioridades, porque cuidar nuestro medio ambiente también implica cambiar la manera en la que producimos, consumimos y aprovechamos nuestros recursos.
Este tercer año también traerá decisiones fundamentales para el futuro de nuestro estado.
Nos corresponderá analizar el Paquete Económico 2027, revisar la Glosa y participar en la calificación de la Cuenta Pública. Son tareas que exigen responsabilidad, porque detrás de cada peso público hay recursos que pertenecen a las y los mexiquenses.
Tenemos que revisar cómo se utilizan, acompañar lo que está funcionando y señalar aquello que todavía puede hacerse mejor.
Para nosotros, la medida del trabajo legislativo no debe ser solamente cuántas iniciativas presentamos o aprobamos, sino cuántas terminan resolviendo un problema.
Que una familia tenga agua en su casa.
Que una niña o un niño reciba atención médica cuando la necesite.
Que una persona encuentre apoyo para cuidar su salud mental.
Que un productor pueda seguir trabajando su tierra y vivir dignamente de ella.
Y que las nuevas generaciones encuentren un Estado de México con más oportunidades y más sustentable.
Ese es el reto de este tercer año legislativo.
Tenemos inversiones, proyectos y coordinación entre los distintos niveles de gobierno. Ahora nos toca hacer nuestra parte desde el Congreso, escuchando a la gente y manteniendo siempre los pies en la tierra.
Porque legislar no debe tratarse solamente de discursos, números o documentos. Debe tratarse de resolver.
De convertir las decisiones en resultados concretos y recordar que detrás de cada iniciativa, cada presupuesto y cada política pública hay personas que esperan que hagamos bien nuestro trabajo.
Ese será nuestro compromiso: seguir trabajando para que las leyes se conviertan en resultados y esos resultados, en una mejor vida para las familias mexiquenses.



