A Rubí Patricia Gómez Tagle, integrante del colectivo Corazones Unidos por una Misma Causa en Mazatlán, Sinaloa, la asesinaron el pasado 27 de febrero. Su cuerpo fue encontrado en su domicilio. Tenía lesiones en distintas partes del cuerpo, presuntamente producidas por arma punzocortante. Fue un crimen con violencia extrema.

Rubí era una joven mujer de 38 años de edad que se unió al colectivo en 2025 tras el dolor de perder a su hijo Édgar López Gómez, quien desapareció el 29 de mayo de ese año en Mazatlán. Desde entonces, se dedicó con amor y valentía a su búsqueda, además de acompañar y apoyar a otras familias que vivían la misma agonía de la desaparición de un ser querido.

La activista tenía previsto acudir junto a otras integrantes del colectivo a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado y posteriormente trasladarse a una jornada de búsqueda en El Verde, Concordia, una zona donde las autoridades han encontrado fosas clandestinas con al menos 14 cuerpos, entre ellos los de algunos de los 10 mineros secuestrados el 23 de enero pasado. Pero la muerte llegó a la puerta de su casa. La búsqueda programada se suspendió como señal de luto y consternación.

El sur de Sinaloa ha sido azotado por la violencia y las desapariciones masivas en los últimos meses. Lo terrible es que el día de ese feminicidio la presidenta Claudia Sheinbaum realizaba una gira de trabajo por esa zona, encendiendo focos rojos entre colectivos de buscadores y organizaciones civiles, que condenaron el hecho y exigieron que las autoridades actúen con celeridad para dar con los responsables.

El colectivo Corazones Unidos por una Misma Causa expresó su “más profundo dolor y tristeza” por la pérdida de su compañera, y sostuvieron que su asesinato es un intento de silenciar voces de quienes buscan la verdad y la justicia.

Si hay algo que debería estar claro es que las personas que se dedican a la búsqueda de desaparecidos no son más que guardianas de la justicia en nuestro país. Y eso es justo lo que ha enfatizado la organización Artículo 19: hacer un reconocimiento oficial de su labor como defensoras de derechos humanos es algo necesario y urgente.

El asesinato de Rubí Patricia Gómez Tagle es una señal de alerta que no podemos ignorar, pues buscar a nuestros seres queridos, no puede costar la vida.