De todas las colonias inglesas, Australia debió hacer sido la más poderosa, incluso más que Sudáfrica, pero no fue así, a pesar de que en la actualidad es un país económicamente muy estable.
Después de la pérdida de los Estados Unidos de América como colonia inglesa gracias a George Washington y a las familias judías que apoyaron su causa, incluyendo a los Solomon, los demás territorios pertenecientes al imperio británico en todo el mundo se fortalecieron formando la Commonwealth, incluyendo a Australia, que formó parte de esta a partir de 1788, doce años después de haber perdido a los Estados Unidos de América.
Todas las colonias de Inglaterra, incluyendo a Australia, acuñaban en el anverso de sus monedas el perfil de la reina inglesa, y todas ellas contribuían a la riqueza y a la prosperidad de su corona y de su reinado.
Winston Churchill comandó la administración de las colonias inglesas directa e indirectamente durante su vida política, y por muchas razones, jamás permitió que ninguna de ellas prosperara como lo debieron haber hecho, incluyendo a Australia, a quien devastó moralmente cuando le solicitó que sus jóvenes participaran en la batalla de Galípoli durante la Primera Guerra Mundial, donde se perdieron más de medio millón de vidas.
Al parecer, considerando a Australia como ejemplo, los ingleses nunca han permitido que otros los superen, ideología que se trasladó a los Estados Unidos por los mismos ingleses, hasta hoy; los americanos se adjudicaron la victoria de la Segunda Guerra Mundial, imponiendo ellos el controversial Plan Marshall en Europa, generando indirectamente ganancias multimillonarias a los mismos empresarios americanos involucrados, pero finalmente la historia universal es la que confirma que fue un inglés el que ganó dicha contienda, y el que convenció a toda Rusia que lo apoyara, me refiero nuevamente a Winston Churchill, solo él fue el gran victorioso.
Y hasta ésta época, no ha existido ningún país que haya derrotado a Inglaterra en alguna guerra, ni España con las riquezas del rey Carlos V, ni Francia con el poderío bélico de Napoleón Bonaparte en su momento, y tampoco ha existido un país que haya podido vencer a los Estados Unidos de América, ni siquiera Vietnam, a pesar de que se adjudicó haber ganado esa guerra fría tan controversial.
Nota cultural agregada: recomiendo ver la película: “El maestro del agua”, también presentada como: “Camino a Estambul”, con Russell Crowe, donde se narra espectacularmente la participación de los australianos en la Batalla de Galípoli orquestada por Churchill como parte de la Primera Guerra Mundial.



