Vivimos en una constante paradoja. Por un lado las leyes y los Bandos Municipales nos repiten hasta el cansancio que el orden vecinal y la sana convivencia son prioridades de la administración pública. Por el otro, la realidad nos explota en la cara cuando la música del vecino molesta a los demás, cuando se adueñan de la calle, cuando ante la falta de educación y empatía no respetan las leyes, el teléfono del C4 simplemente se convierte en un buzón de falsas promesas, si es que responden. Garantizar la paz comunitaria es una obligación legal del gobierno municipal, no un favor que debamos rogar.
La historia es la misma para miles de habitantes, un reporte telefónico, la promesa de que “la patrulla va en camino” y una eterna espera que nunca rinde frutos. Cuando la policía municipal decide no acudir a un llamado por conflicto vecinal, no solo comete una preocupante omisión de sus funciones, sino que nos enfrenta a una evidente falta de gobernabilidad.
La ingobernabilidad local empieza justo ahí, cuando la autoridad abdica de su rol más básico, que es hacer cumplir la ley y mantener el orden público en el núcleo más elemental de la sociedad, que es el barrio o la colonia.
Al ignorar estas llamadas, el ayuntamiento, la alcaldía, envía un mensaje peligroso a los infractores: aquí hay impunidad, aquí pueden hacer lo que quieran porque nadie va a venir a poner orden.
Esta ausencia institucional rompe el tejido social y deja el terreno listo para la anarquía comunitaria, donde las reglas de convivencia se sustituyen por “la ley del más fuerte” y se empuja peligrosamente a los ciudadanos a buscar solución por propia mano ante la desesperación del desamparo. La delgada línea que separa una molestia por ruido de una riña trágica depende casi siempre de una intervención oportuna que hoy brilla por su ausencia.
Si la policía de calle nos sigue fallando y la gobernabilidad se desvanece en las colonias, las y los ciudadanos no podemos cruzarnos de brazos. Hay que exigir al ayuntamiento, a la alcaldía, que ejerza la autoridad a través de sus elementos operativos. La tranquilidad de nuestros hogares no puede seguir dependiendo de las ganas que tenga una patrulla de atender su sector.
Juntas y juntos impulsemos una comunidad pacífica en la que la policía llegue a tiempo, garantizando la seguridad, la gobernabilidad, la tranquilidad y descanso que cada familia merece.
Jennifer Islas. Política y conferencista.
X: @JennIslas
TikTok: @jenniferislas
Instagram: @JennIslas
Facebook: Jennifer Islas V



