El consumo de drogas legales e ilegales en niños y adolescentes es un problema prioritario de salud pública para la Organización Mundial de la Salud (OMS). El cerebro sigue en desarrollo; aumenta el riesgo de generar dependencia, problemas de salud mental, bajo rendimiento escolar, violencia y dificultades sociales durante la vida adulta.
El consumo de drogas en la población a nivel mundial es alarmante y preocupante porque puede influir en el comportamiento antisocial o criminógeno de un individuo, no es determinante, pero es objeto de estudio.
Producen cambios en el cerebro, y en el sistema de recompensa, pueden generar dopamina lo que genera en el individuo placer. Es importante investigar sobre los efectos de medicamentos-drogas como causa biológica de la criminalidad.
Las alteraciones cerebrales en el comportamiento de los consumidores de drogas pueden provocar que una persona presente conductas antisociales o cometer algún delito, asociado por la influencia de las sustancias legales o ilegales.
Los consumidores son propensos a tener problemas con sus familiares, con la autoridad y, además, afectan el desarrollo en la sociedad. La adicción a las drogas podría generar afectación en las emociones y salud mental del consumidor, los expertos le llaman: patología dual, provocando depresión, trastornos de personalidad o esquizofrenia, por mencionar algunas.
La cocaína y el alcohol son drogas extremadamente peligrosas, aunque la primera es ilícita y la segunda lícita, provocan problemas en las personas, y son detonantes de hechos delictivos, asociados con factores ambientales.
La Organización Mundial de la Salud dio a conocer que en “2019, se produjeron en todo el mundo 2,6 millones de muertes atribuibles al consumo de alcohol”. Destaca que la sustancia legal puede causar conductas violentas, agresiones sexuales, suicidios, accidentes de tránsito.
El alcohol disminuye la función del sistema nervioso, por lo que la droga lícita, es dañina para quien la consume, porque llegará un momento durante el consumo que la persona no sea capaz de tener un autocontrol, siendo un detonante para que algunas personas lleguen a tener comportamientos criminógenos.
En 2023, el Gobierno de México destacó que el consumo de sustancias ilegales por parte de individuos genera violencia dentro de la familia, detonándose en amenazas, robo o golpes, hasta la muerte. Este tema involucra a especialistas multidisciplinarios en el análisis científico de la prevención de conductas antisociales y del delito.
Es por ello, la importancia de que los gobiernos, el sector empresarial, así como la sociedad en general trabajen coordinadamente en la prevención del consumo de drogas desde la niñez y adolescencia, conscientes de las consecuencias tan lamentables y devastadoras para las familias.



