EL AJEDREZ HUMANO

La inédita popularidad que goza hoy la Fórmula 1 genera que todos los equipos de la parrilla busquen sacar raja, el negocio es más negocio y no está mal, hay que aprovechar el momento, exprimir todo lo que se pueda a la industria: a los patrocinadores, a los aficionados. Quienes piden más y más contenido para consumir exigen carreras cada fin de semana todo el año, algo imposible hasta ahora por la logística que esto representa y por la sobre carga de trabajo que representa para la gran cantidad de mecánicos y staff que ya de por sí se quejan del exceso de horas laborales en las fábricas y con un calendario que con 23 carreras está llevando al límite a todos.

Ni la gloriosa época de Ayrton Senna fue tan rentable. Cierto, eran otros tiempos, otros costos, otra Fórmula 1. Los que llevan años en el gran circo recordarán que antes, las presentaciones de los nuevos monoplazas eran un mero trámite, se presupuestaban sí, pero de manera austera, muy técnica y sin tanto reflector. Eso ha cambiado, las presentaciones hoy son todo un show, en el cual, escudería y patrocinadores toman como vitrina de venta de quien motoriza al coche. Los sponsors lanzan sus nuevos productos, igual que la ropa de temporada de pilotos. Es toda una parafernalia que dependiendo de la grandeza y éxito actual del equipo es el impacto que se tiene. Por ejemplo, la humilde escudería estadounidense Haas, fue la primera en sacar a la luz su nuevo vehículo, el VF23, con poco ruido. Seamos sinceros, es un equipo que se mantiene con alfileres en la F1, en cambio, Red Bull prepara lo que para muchos será la mayor presentación de un equipo de Fórmula 1 en la historia, pero ¿por qué Nueva York? Ahí va...

Empecemos por el patrocinador, Oracle, empresa estadounidense fundada en 1977 en Santa Clara, California, pero que tiene su base en Austin, Texas y que en su afán de expansión comercial decidió pagar en 2022, 500 millones de dólares a Red Bull para ser su patrocinador principal por cinco años, decidiendo mudar de continente la presentación del nuevo monoplaza que tradicionalmente se realizaba en la base central de la escudería en la localidad de Milton Keynes situada a dos horas por carretera de Londres, pero entonces si la base de Oracle es Austin ¿Por qué Nueva York?

El matrimonio comercial de Oracle y Red Bull tiene por ahora puntos en común: Ambos buscan la expansión y penetración de mercado, diversificando sus marcas, por eso Oracle, una de las mayores compañías de software quien se dedica a desarrollar bases de datos que almacenan y facilitan el manejo de grandes cantidades de información entre sí. Busca tomar por asalto la costa Este de la unión americana, esto encaja perfectamente con la marca austriaca, que, más allá de las bebidas energéticas quiere, es cierto, enraizar aún más su producto, el branding que tiene en Fórmula 1 es el pretexto, pero también se habla de cerrar una alianza con Ford como motorista o al menos, como asesor. Luego de las complicaciones que tuvo para proveerse así mismo con Red Bull Powertrains, Honda no está dispuesto a seguir vinculado con ellos si se deja de trabajar en las fábricas japonesas, esa es la principal condición y el principal punto de ruptura, por eso este viernes se espera algún anuncio al respecto que ponga a Ford en un vínculo importante con Red Bull a corto plazo. El otro punto es potenciar la línea de ropa que lleva por nombre Alpha Tauri, que llegó para quedarse luego de darle nombre como su escudería menor en la parrilla desapareciendo a lo que era conocido como Toro Rosso. Esta marca de ropa abrirá este año sus primeras tiendas en Estados Unidos, Nueva York, es por obvias razones la matriz y que mejor que la presentación del RB19 para darle un empujón.

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Desde que la empresa también estadounidense Liberty Media compró los derechos de la F1 en 2016, mejoró el producto, lo fue haciendo más atractivo hasta llegar hoy a su punto más alto, sin embargo, la sobre saturación de carreras puede ser su talón de aquiles, muchas en Estados Unidos, sí, tres parecen demasiadas, ir a un Gran premio hoy, cuesta hasta lo triple de hace apenas 5 años, la Fórmula 1 vive su momento más dulce desde 1950, cuando se fundó, pero cuidado, porque en el afán de seguir lucrando y creciendo, podrían reventar el globo debido a la sobre explotación de marca y calendario que traen los precios de boletos y productos por las nubes.

Luis Enrique Alfonzo en Twitter: @LEAdeportes