Grecia Quiroz era hasta hace poco tiempo una mujer desconocida. Como es sabido, ascendió a la primera escena de la opinión pública tras el asesinato de su marido Carlos Manzo. A raíz de este suceso, y después de asumir el cargo de alcaldesa de Uruapan, un buen número de simpatizantes obradoristas han dedicado sus voces y su tinta para atacarla, denostarla, humillarla y hacerla desaparecer de la conversación.

Se lee a diario en las redes sociales, especialmente en la plataforma X, cientos de comentarios mal intencionados que pretenden pintar a Quiroz como una mujer oportunista. Como si con plena intención se hubiese aprovechado de la muerte de su esposo, personajes de enana estatura moral se han lanzado contra ella con toda clase de insultos y provocaciones.

Hace unos días se presenció en el Senado una escena que jamás debe ser olvidada. Un grupo de senadores morenistas, entre los que se encontraba, para no perder la costumbre, el incendiario Fernández Noroña, corearon al unísono el nombre del asesino de Manzo, en un claro intento de destruir a la figura de su viuda. ¡Sinvergüenzas! ¡Mancillan al Senado de la República con su vulgar presencia!

¿Qué les molesta de Grecia Quiroz? En primer lugar, el hecho mismo de que se haya convertido en la cabeza de un movimiento que busca arrebatarle a Morena el monopolio de las masas populares. A diferencia del priismo o del panismo, el llamado “movimiento del sombrero” es una tendencia política que pretender ganarse la voluntad del electorado desde el terreno, y no desde las cúpulas.

En segundo, se ha convertido en un símbolo de resistencia frente al crimen organizado. Mientras algunos malquerientes dirán que Quiroz se aprovecha de la figura de Manzo, conviene escuchar a los habitantes de Uruapan para conocer los niveles de aceptación de la alcaldesa y cómo representa una imagen fresca dispuesta a disputarle al oficialismo el control de las riendas del estado de Michoacán.

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Les molesta profundamente que Quiroz cuente con la popularidad necesaria para ser la próxima gobernadora de Michoacán. Saben que ante una figura en ascenso pueden perder, al igual que otros estados que han sufrido de primera mano el azote del crimen organizado y de los errores del gobierno local.

El oficialismo y sus pseudo progresistas, mientras cada día se jactan de abanderar los ideales feministas, desprecian públicamente a una viuda que merece hacerse espacios en la vida nacional, y que está dispuesta a ofrecer una alternativa a los michoacanos que han sido testigos de la degradación de la calidad de vida de los habitantes de su estado.