El 6 de junio de 2027 México irá a las urnas en una de las jornadas más decisivas de la Cuarta Transformación. Se renovarán 17 gubernaturas: Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas.

De ellas, 12 están hoy en manos de Morena y sus aliados. El PAN gobierna tres: Aguascalientes, Chihuahua y Querétaro. El Partido Verde gobierna una: San Luis Potosí. Y Movimiento Ciudadano tiene Nuevo León.

Morena tiene todas las condiciones para conservar la gran mayoría y avanzar con fuerza. Por trayectoria, por resultados y por el respaldo popular que sigue demostrando la Transformación, el partido puede aspirar legítimamente a 14 de las 17. No es triunfalismo: es lectura clara de la realidad. La oposición está dividida, desgastada y sin proyecto; nosotros tenemos gobierno, resultados y, sobre todo, pueblo.

Pero que suene fuerte y claro: hasta este momento no hay nada para nadie en las internas de Morena. Cero acomodos, cero “ya quedó”, cero favoritismos de escritorio. Quienes encabezarán las candidaturas serán aquellos que el pueblo reconozca por sus acciones concretas y por el trabajo previo en sus distintas trincheras: en los barrios, en las comunidades, en la defensa cotidiana de los derechos del pueblo, en la lucha contra la corrupción y el privilegio. No por amiguismos, no por cargos heredados, no por intereses personales.

Los que queden en la boleta tienen que ser personas honestas, de trabajo limpio, que hayan demostrado con hechos que están del lado del pueblo y no de sus propios bolsillos. La Transformación no se construye con los mismos de siempre ni con quienes ven la política como un negocio. Se construye con quienes han sudado la camiseta en las calles, en los gobiernos honestos y en la organización popular.

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En Nuevo León, y particularmente en Monterrey, mi favorita es Tatiana Clouthier. No por capricho, sino porque representa exactamente eso: experiencia, compromiso con el proyecto de la Cuarta Transformación, trabajo en distintos niveles de gobierno y una trayectoria que no se compra ni se improvisa. Realizó un trabajo claro para que la ola de la transformación en 2018, fuera un tsunami de votos a favor de nuestro querido expresidente Andrés Manuel López Obrador y por supuesto de la cuarta transformación. Ella, como muchos otros en todo el país, está compitiendo en igualdad de condiciones. Será el pueblo, a través de los mecanismos democráticos de Morena (encuestas, participación ciudadana y reconocimiento del trabajo real), quien decida y confío plenamente en que los regios elijan a Tatiana por su gran trayectoria y humanismo.

Y en mi estado, Sonora, tengo claro a mis dos favoritos: un hombre y una mujer. Los seis participantes que se registraron para encabezar la Coordinación Estatal de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional son Lorenia Valles Sampedro, Javier Lamarque Cano, Célida López Cárdenas, María Dolores del Río Sánchez, Froylán Gámez Gamboa y Omar Del Valle Colosio. Cualquiera de mis dos candidatos favoritos —que de seguro serán los que queden— ganará en Sonora y continuará el trabajo excepcional que ha realizado el gobernador Alfonso Durazo. Además, ya han dicho que se comprometen a dejar un legado sólido para que, en los siguientes seis años, el proyecto de la Transformación quede asegurado de cara a las elecciones de 2030.

Mientras tanto, la oposición en Sonora está profundamente dividida y no logra ponerse de acuerdo ni siquiera en un candidato común; todo lo contrario, a Morena, donde la unidad se nota claramente entre las y los aspirantes, que han priorizado el proyecto por encima de cualquier interés personal.

Morena no necesita inventar candidaturas. Necesita que el pueblo las elija. Y el pueblo ya sabe distinguir entre quienes trabajan de verdad y quienes solo buscan el poder para sí mismos.

Las 17 gubernaturas están en juego. Morena tiene la fuerza para ganar la gran mayoría. Pero la verdadera victoria será que quienes lleguen lo hagan por méritos propios, por honestidad y por el respaldo claro de la gente.

Hasta hoy, nada está decidido. Y así debe seguir siendo. Porque en la Cuarta Transformación manda el pueblo. Un abrazo revolucionario virtual.