Desde el inicio del periodo electoral, la campaña de Xóchitl Gálvez se ha caracterizado por una constante: la espontaneidad de sus propuestas de gobierno, las cuales parecen improvisadas o desarrolladas apresuradamente.

Por ejemplo, el reciente anunció que, de llegar a la presidencia, nombraría a una mujer al frente de la Secretaría de la Defensa Nacional. Esta improvisación no sorprende en una candidata conocida por sus declaraciones públicas improvisadas, las cuales en un momento fueron interpretadas por la oposición como carisma y astucia. Sin embargo, tras el debate presidencial, dichas acciones más bien parecen reflejar inexperiencia.

A lo largo del sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador, el Partido Acción Nacional (PAN) ha criticado la estrategia de seguridad implementada, incluyendo la creación de la Guardia Nacional, la cual, irónicamente, fue aprobada con su voto. Todo esto sin reconocer que pacificar el país tras la desastrosa guerra contra el narcotráfico iniciada por Felipe Calderón es una tarea complicada. Se esperaría que la candidata del PAN priorizara la seguridad, con un plan respaldado por seis años de planificación y reflexión. Sin embargo, esto no ha ocurrido.

En su intento por conectar con las mujeres, frente a una candidata que ha sido llamada “presidenta” desde hace un año, Gálvez solo ha logrado proponer que una mujer encabece una institución de seguridad. Esto sugiere erróneamente que si en lugar de Genaro Garcia Luna hubiera estado una mujer, se habría alterado significativamente el curso de México durante los años de poder de Calderón, reduciendo la violencia, desapariciones y corrupción. Sin embargo, fueron las decisiones y la política de mano dura, la falta de justicia social de Calderón, razones que determinaron esos resultados, independientemente del género.

Lo verdaderamente importante es el proyecto de gobierno. Lo que acompaña a Claudia Sheinbaum es la solidez de un plan que López Obrador y la izquierda forjaron durante los 20 años en que no pudieron gobernar, con el objetivo de llegar con una visión de país que trascienda figuras individuales. Sin embargo, el PAN no ha sabido ser oposición ni aprovechar el tiempo fuera del gobierno para reflexionar o plantear una alternativa viable.