LA POLÍTICA ES DE BRONCE
Morena completó la designación de sus candidatas y candidatos a las 17 gubernaturas que se disputarán el próximo año: Aguascalientes: Nora Ruvalcaba Gámez; Baja California: Julieta Ramírez Padilla; Baja California Sur: Manuel Alejandro Cota Cárdenas; Campeche: Pablo Gutiérrez Lazarus; Chihuahua: Cruz Pérez Cuéllar; Colima: Rosa María Bayardo Cabrera; Guerrero: Beatriz Mojica Morga; Michoacán: Carlos Torres Piña; Nayarit: Jasmine María Bugarín Rodríguez; Nuevo León: Clara Luz Flores Carrales; Querétaro: Santiago Nieto Castillo; Quintana Roo: Eugenio “Gino” Segura Vázquez; San Luis Potosí: Elí César Cervantes Rojas; Sinaloa: Imelda Castro Castro; Sonora: Lorenia Valles Sampedro; Tlaxcala: Ana Lilia Rivera Rivera; Zacatecas: Verónica Díaz Robles.
A bote pronto, ¿qué podemos decir de estos personajes? Que predomina el género femenino. Diez son mujeres y siete son hombres, con lo cual sobradamente se cumple el tema de equidad. Nueve corcholatas —Aguascalientes, Baja California, Guerrero, Nayarit, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala, Zacatecas y Quintana Roo— son integrantes del Senado; tres ocupaban alguna alcaldía: Baja California Sur, Campeche y Chihuahua. Dos se desempeñaban como diputadas federales: Nuevo León y Colima. Mientras que tres ocupaban algún cargo estatal o federal: Michoacán, San Luis Potosí y Querétaro.
Por lo menos dos no ganaron sus encuestas: Nuevo León, donde las tendencias favorecían a Waldo Fernández y a Tatiana Clouthier; Clara Luz se ubicaba en cuarto lugar. Y Nayarit, donde las encuestas favorecían a Héctor Santana, pero ocurrió algo similar a lo sucedido hace dos años en la Ciudad de México, donde la encuesta la ganó Omar García Harfuch, pero cedió su lugar a Clara Brugada.
En cuanto a partidos, Morena apoyó a candidatos del Partido Verde en Quintana Roo y Nayarit, y puso un candidato de chocolate en San Luis Potosí, que incluso no se había registrado para competir. Mientras que el Partido del Trabajo, como el chinito, nada más mirando. Morena podría haber apoyado a candidatos del PT en Baja California Sur y en Zacatecas, donde la dirección morenista designó al hijo de Leonel Cota, cercano al expresidente Andrés Manuel López Obrador y exgobernador de esa entidad, en el primero, y a la excuñada de los Monreal, en el segundo.
De las 17 gubernaturas en disputa, Morena aspira a continuar gobernando 12; tendrá una disputa muy fuerte en Chihuahua contra el PAN; mientras que en San Luis Potosí postuló a un candidato de chocolate, que facilita la campaña del Partido Verde, el cual prácticamente es un hecho que propondrá a la esposa del actual gobernador. Mientras que se perciben muy lejos de arrebatarle al PAN las gubernaturas de Aguascalientes y de Querétaro.
Los factores que pesaron en la decisión son conocimiento y popularidad en las encuestas, cercanía con el gobernador en turno o con la dirección nacional de Morena, criterio de género y alianza con el Partido Verde. Además, se checaron antecedentes y relaciones para evitar pertenencia o cercanía con grupos vinculados al crimen organizado o al huachicol.
Sigue la operación cicatriz con los aspirantes que no lograron la candidatura a la gubernatura y con el Partido del Trabajo, al que literalmente sacaron de la negociación.
A partir de ahora, estos 17 personajes formalmente realizarán actividades de organización partidaria, pero, en realidad, iniciarán otra fase de campaña previa a la que establecen las leyes electorales. Los partidos de oposición hacen lo propio. Es decir, gobierno y oposición transgredirán flagrantemente las leyes y normas electorales que ellos mismos aprobaron.
Eso pienso yo. ¿Usted qué opina? La política es de bronce.


