Humo blanco en la trinchera de la oposición. Por fin después de mucho pensar y negociar, el PAN, PRI, PRD y demás opositores a AMLO, acordaron un método para elegir al gallo o a la gallina que enfrentará a la corcholata de Morena y aliados.

Cover de 150 mil firmas, debates, foros, encuesta y primarias acotadas a los simpatizantes de los aspirantes. Así o más complicado. Barroco político puro. Los requisitos de la oposición están destinados a poner obstáculos a los aspirantes, no a fortalecerlos frente a las corcholatas presidenciales. Son camisas de fuerza, para que ninguno o ninguna se les vaya por la libre.

Del proceso anunciado por la oposición, la única que tiene sentido de oportunidad es tener el nombre de su candidato antes que Morena, para tener resonancia pública antes que el partido en el poder.

En política no hay sorpresas, sino sorprendidos. ¿Por qué estos requisitos? ¿A quién o a quiénes favorecen? Afirman que es para que el triunfador de este proceso llegue con más apoyo social, pero la verdad es para que las burocracias partidarias mantengan el control del proceso y particularmente, para que Marko Cortés tenga injerencia en todas las etapas.

En deportes como el atletismo o la natación, cuando hay una salida en falso, los árbitros pitan, los competidores vuelven a sus marcas y si alguno de éstos vuelve a salir en falso es descalificado por los jueces. Nadie puede tener ventaja. En los deportes, particularmente, en las disciplinas olímpicas, el juego limpio y el honor importan. En la política no. Para llegar o permanecer en el poder se vale casi de todo. Si uno de los competidores sale antes, pero el árbitro no pita y el juez no castiga, debe entenderse que las reglas cambiaron. El resto de los competidores enfrentan el dilema de salir también para intentar alcanzar y rebasar a su oponente o bien esperar que las autoridades descalifiquen a los adelantados.

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El PAN, PRI y PRD enfrentaron ese dilema y decidieron adelantar su salida a los tiempos oficiales. Pero lo hicieron mal, los aspirantes tendrán que cargar en sus hombros a las burocracias partidarias. A finales del año, la oposición tenía en Luis Donaldo Colosio Riojas un personaje y particularmente, un nombre con potencial de crecimiento. La posibilidad se frustró, porque en política el tiempo y las intenciones importan.

Ahora los que tienen chance son los aspirantes con recursos económicos y estructuras partidarias, aun cuando estás estén menguadas. En el PRD, Silvano Aureoles y Miguel Ángel Mancera; en el PRI, Enrique de la Madrid levantó la mano, Claudia Ruiz Massieu, Beatriz Paredes, pero su principal activo político es Alejandra del Moral, quien a pesar de haber perdido la elección en el Edomex tuvo más de dos millones 700 mil votos. En el PAN la lista es más grande, varios ya se bajaron de este tren, pero Santiago Creel, Lilly Téllez y Xóchil Gálvez ya dijeron que sí quieren.

Un mal acuerdo es mejor que no tener acuerdo. En fin, tendremos medio año de campañas que no son campañas, antes de que el proceso formal inicie, porque las autoridades electorales quedaron completamente rebasadas. Eso pienso yo, ¿usted qué opina? La política es de bronce.