Agustín Basave nos comparte en su más reciente obra, La era de la ira: el declive de la socialdemocracia y el ascenso de la posracionalidad, (editorial Debate, 2025), una serie de análisis y reflexiones sobre la actualidad política de México.
Dicho en breve, Basave explica la caída de la socialdemocracia internacional por su derechización y la de su incipiente expresión mexicana perredista por su inmadurez, lo que llevó a AMLO a separarse del PRD y optar por una liderar una fuerza radical, Morena, hace ya casi una década y media, con los resultados favorables que todos conocemos.
El politólogo, político y diplomático neolonés se pronuncia en contra del neoliberalismo tanto como en contra del populismo, y llama a la reinvención del Estado de bienestar que encuentre ese difícil balance que parece imposible entre libertad e igualdad, y entre democracia y justicia.
En su experiencia y visión, la ira generada por los abusos de las políticas neoliberales debe dar paso a una etapa de serenidad, diálogo y reencuentro que nos lleve a superar las polarizaciones.
Su ideario, apunta con elegancia, sigue siendo “construir una cada común con un piso de prosperidad que detenga la caída de los débiles, un techo de legalidad que impida la fuga de los poderosos y cuatro paredes de cohesión social que nos permitan a todos coexistir en una pluralidad armónica”.
El doctor Basave advierte que la causa de la indignación debe hallarse en la cortedad de miras de fracciones de las élites económicas y políticas que abusaron de sus propios poderes y oportunidades, se regocijaron alternando espacios y repartiendo recursos entre sus aliados inofensivos, a la vez que excluyeron a las mayorías, ampliaron la desigualdad y agudizaron la crisis de la democracia representativa. La entendible reacción furibunda de esa mayoría popular estalló, por fortuna, en las urnas en 2018 y se reeditó en 2024.
Empero, el autor estima que ya es tiempo de dejar atrás la sola descalificación de las élites y la agitación de las emociones colectivas, estrategias propias de la extrema derecha o de la extrema izquierda.
En su logos, de lo que se trata es de reasignar identidad a la socialdemocracia y superar el pensamiento único, ya sea el de corte individualista o el de carácter vengativo, social y rupturista.
Sin duda, el texto de Basave toca uno de los temas sensibles del proceso de la Cuarta Transformación, consistente en que ésta, en tanto proyecto, opte por continuar con la radicalización de las dinámicas del proceso histórico que viene incentivando, con todas las consecuencias que ello pueda implicar para la estabilidad y aun, en el extremo, para la seguridad nacional.
O bien, comenzar a virar y moderar la era de la ira. Transitar hacia la hora de una nueva racionalidad, dialógica y orientada a la reconstrucción de instituciones y reglas del juego, proyectos y liderazgos en el marco del estado democrático, social e intercultural de derecho, mismo que ya está plasmado en la Constitución y, desde luego, ahora hay que concretar y sostener con máxima evidencia en los hechos y las percepciones.



