Convertir el pesimismo en motivación no es lo único que necesita la Selección Mexicana para evitar la tragedia en la Copa del Mundo de Qatar 2022. Se necesita mejorar en la cancha y fuera de ella.
Seguramente en su plan de trabajo, ni perder ni ganar ante Paraguay alteraba algo para Gerardo Martino, aunque claro que los abucheos para el entrenador nacional le suman presión en la previa al Mundial.
Gerardo Martino tiene que entregar a FIFA la lista de más de 50 futbolistas de cara a Qatar 2022 el próximo 21 de octubre. Este listado no se hará público de manera oficial, aunque seguro trascenderán algunos nombres, sino es que todos.
Para el 14 de noviembre, el Tata ya tendría que dar a conocer a los 26 que participarán en la justa mundialista, cuya última etapa de preparación será en España, ya para esas fechas.
Hoy por hoy, parece que son dos lugares los disponibles para subirse al Mundial en esta versión de México, si tomamos en cuenta lo que ha desvelado el propio Martino, además de la tendencia que ha tenido el entrenador tricolor.
Martino contempla a 12 elementos que militan en Europa incluido Jesús Manuel Corona, uno más de la MLS (Héctor Herrera) con lo que hay 13 elementos seguros, es decir el 50 por ciento.
Los otros 13, saldrán de los tres porteros a llamar (Ochoa, Talavera y Acevedo), además de Héctor Moreno, Néstor Araujo y Henry Martín. En este punto, ya suman 19 futbolistas para el Mundial, con lo que quedan 7 lugares disponibles.
Eso siete puestos pudieran repartirse entre, de los que estuvieron ante Paraguay: Alexis Vega, Jesús Angulo, César Montes, Carlos Rodríguez, Luis Chávez y Emilio Lara, con los que la cuenta llegaría a 25 futbolistas, para dejar en el tintero a elementos como Roberto Alvarado, Jesús Gallardo o Rodolfo Pizarro.
Claro que está el tema del Tecatito Corona y Rogelio Funes Mori, quien se recupere podría ocupar ese último puesto, pero todo parece definido para Martino en cuestión de nombres, aunque lo verdaderamente importante y que debe trabajar es el funcionamiento, en medio de un ambiente turbio, de abucheos y de un cada vez más fuerte “Fuera Tata”.






