El mayor acto de corrupción del siglo XX y de lo que va del XXI en México ha sido el huachicol. Una operación orquestada desde las más altas esferas del gobierno de Andrés Manuel López Obrador que continúa en el llamado segundo piso de la Cuarta Transformación.

Sus consecuencias más evidentes son desastres ambientales, insuficiencia eléctrica, combustibles caros y de baja calidad, así como la persistencia de un modelo energético basado en diésel y combustóleo que encarece la generación y la vuelve altamente contaminante y para acabar, el envío de petróleo a Cuba en condiciones cuestionables, mientras el país enfrenta su propia crisis.

El entramado del huachicol

La operación involucra a buena parte del aparato energético del Estado. Dependencias como SENER, con Rocío Nahle y ahora con Luz Elena González; Pemex, con Octavio Romero; CFE, con Bartlett y Miguel Reyes y ahora con Eréndira del Corral a cargo de CFEnergía; ASEA, primero con Ángel Carrizales y al menos tres directores en esta administración; CENAGAS, con Cuitláhuac García y CENACE con Ricardo Mota, han sido señaladas como piezas clave del engranaje que permitió el control, distribución y comercialización irregular de hidrocarburos.

A esta estructura se suman actores de alto nivel en distintas etapas del sexenio, desde el expresidente de Morena, Mario Delgado; Jesús Ramírez, exvocero de Andrés Manuel o el exsecretario de Marina hasta exdirectores de Aduanas y el SAT, entre ellos el gran amigo de Andrés López Beltrán, Antonio Martínez Dagnino, que derivaron en la exclusión de empresas del padrón de importadores, reduciendo la competencia y abriendo espacio a nuevos participantes vinculados al esquema del huachicol.

El resultado ha sido la afectación directa al mercado, donde grandes firmas internacionales han reducido o cancelado operaciones en México, dejando un vacío para ser ocupado por redes opacas, pero cercanas o vinculadas a funcionarios del más alto nivel.

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Corrupción y poder

El entramado no solo habría operado para fines económicos, versiones señalan que parte de estos recursos habrían alimentado estructuras políticas y electorales de Morena, particularmente en los procesos recientes.

Curiosamente muchos de los personajes que se mencionan, ahora están protegidos con cargos en el gobierno del estado de Veracruz o bien a nivel federal.

Mientras tanto, los costos reales los paga el país. Derrames de petróleo, como el que recientemente se presentó en Veracruz, han afectado manglares, fauna marina y ecosistemas completos. Tortugas, delfines, manatíes y aves han sido víctimas directas de la contaminación y comunidades pesqueras han visto colapsar su fuente de ingresos.

Las playas contaminadas, la caída del turismo y el uso de dispersores químicos que dañan el fondo marino revelan una crisis ambiental de gran escala y ponen en evidencia una pobre respuesta institucional, mientras que, muchos de los responsables continúan en funciones o han sido reubicados en otros cargos públicos.

Costo político

En la semana trascendió la eventual salida de Eréndira del Corral de CFEnergía y CFE Internacional —área creada cuando Manuel Bartlett tomo las riendas de CFE— en medio de auditorías que señalan opacidad, ineficiencia, parálisis operativa y fallas en proyectos estratégicos.

El deterioro que ha dejado el llamado huachicol fiscal se refleja en apagones cada vez más frecuentes, específicamente en las penínsulas de Baja California y Yucatán, donde se privilegió el uso de combustibles caros y contaminantes.

La dependencia a estos insumos vino a agravar la crisis energética que ya de por sí enfrentaba el país. Sin embargo, lejos de corregirse, a pesar de todas las denuncias periodísticas e investigaciones judiciales, el modelo iniciado en el gobierno de AMLO continua como si nada.

No solo persiste, se profundiza con impactos económicos, ambientales y sociales cada vez más severos.

La lucha contra el huachicol que AMLO prometió como el fin de la corrupción en el sector energético terminó por consolidar uno de los esquemas más graves y costosos para México. Un desastre cuyas consecuencias apenas empiezan a dimensionarse.

X: @diaz_manuel