Las memorias de Ken Salazar traen un mensaje implícito: la presidenta Claudia Sheinbaum está descubriendo que las tensiones con Washington no desaparecerán cambiando de interlocutor.
La ruptura comercial vino con la reforma al poder judicial y el pacto de impunidad solo seguiría si México cedía en todo.
Para Estados Unidos es un tema de seguridad. El Estado de derecho y la certeza jurídica permanecen independientemente del partido que gobierne y el verdadero punto de conflicto se encuentra en la pérdida de confianza entre México y Estados Unidos.
Sheinbaum está comprobando que la subordinación no compra impunidad, o lo hace a medias, que el problema está en México y en el movimiento impredecible y poco confiable que fundó AMLO.
Ken Salazar vuelven a colocar a Andrés Manuel López Obrador, a Morena y a la 4T bajo la lupa. Los señalamientos sobre presuntos vínculos entre el obradorismo y organizaciones criminales van dejando de ser simples especulaciones para convertirse en tema de investigación judicial y de preocupación diplomática.
El exembajador de Estados Unidos en México durante la administración de Joe Biden adelantó algunos pasajes de su libro Las Fronteras: Mi lucha por un Estados Unidos incluyente, que será publicado en julio. En uno de los capítulos más delicados, relata que un empresario cercano a López Obrador le habría confesado que AMLO estaba profundamente preocupado por la captura de Ismael “El Mayo” Zambada.
Según Salazar, el personaje a quien identifica como “el susurrador” le comentó que su inquietud radicaba en que la información que el narcotraficante pudiera proporcionar a las autoridades estadounidenses involucrara a funcionarios mexicanos de alto nivel. “AMLO está muy preocupado por la información que Estados Unidos pueda obtener de El Mayo”.
En su escrito el diplomático también sostiene que, pese a haber mantenido una relación cercana con el expresidente desde su llegada a México en 2021, el mandatario dejó de comunicarse con él después de la captura de Zambada.
Un asunto de Estado
Más allá de la polémica que inevitablemente provocará el libro, las declaraciones de Salazar permiten extraer varias conclusiones, la primera: la preocupación de Washington sobre la relación entre política y narcotráfico en México no es exclusiva de Donald Trump.
Durante años, desde Morena se intentó alimentar la idea de que las presiones estadounidenses eran parte de la agenda republicana. Sin embargo, los hechos narrados por Salazar demuestran Joe Biden compartía preocupaciones similares.
Es decir, es una preocupación estratégica compartida por el aparato de seguridad y de inteligencia de Estados Unidos que trasciende partidos y gobiernos, lo cual cambia completamente la lectura del problema.
No forma parte de una campaña política o de una conspiración externa. La captura de figuras relevantes del narcotráfico, la expansión de los cárteles mexicanos y la crisis provocada por el tráfico de fentanilo han convertido la seguridad mexicana en un asunto prioritario para Washington.
Reforma judicial y fin de la confianza
La segunda conclusión apunta hacia la reforma al Poder Judicial. Los cambios impuestos por Morena provocaron una profunda desconfianza entre inversionistas, organismos internacionales y gobiernos aliados.
Tercera conclusión, cualquier señalamiento contenido en el libro de Salazar alimentará la exigencia para que las autoridades mexicanas revisen y esclarezcan posibles responsabilidades de funcionarios o exfuncionarios.
La legislación mexicana contempla la posibilidad de iniciar investigaciones de oficio cuando existen elementos razonables derivados de informes oficiales, testimonios públicos, investigaciones periodísticas o información proveniente de otras autoridades.
Por ello, las declaraciones del exembajador, sumadas a trabajos periodísticos y otras publicaciones, incrementarán la presión pública para que las instituciones hagan su trabajo y determinen si existen o no elementos que justifiquen una investigación formal.
Cuarta conclusión, la ruptura del equilibrio institucional provocada por la reforma judicial trajo consigo un intercambio nada favorable para México: proteger espacios de poder político mientras cede terreno en otras áreas estratégicas, es decir, impunidad por soberanía. La consecuencia, el deterioro progresivo de la confianza bilateral.
X: @diaz_manuel


