“¿A quién le dan pan que llore?”
Refrán español
Lo que ocurre en la UNAM, además de ser insólito, pero no inédito, resulta de gran interés analítico.
Existe un cabo suelto en la repetición del examen de admisión a la UNAM, que, de presentarse, no va a existir manera de atarlo, lo explico:
Si repiten el examen de admisión a la Máxima Casa de Estudios, este deberá ser lo más parecido al primero en línea que causó tanta controversia por el alto puntaje que recibieron algunos muchos aspirantes, de ser legal la repetición del examen, deberían incluso ser las mismas preguntas la mayoría de las que se van a incluir en el segundo panfleto.
La problemática surge en las respuestas a dichas preguntas, ya que las preguntas se formulan con respuestas de opción múltiple, generalmente 5, y si cambian dichas respuestas, o las alteran, el caos va a ser mayúsculo.
Yo recuerdo cuando presenté el examen nacional para aspirantes a residencias médicas (ENARM) en 1998 con el cual pude ingresar a la especialidad de Pediatría, similar al de admisión a la UNAM, en el que había varias preguntas con dos respuestas correctas de opción múltiple, y otras más en las que en las opciones no se encontraba la respuesta correcta, sino alguna más probable, por ejemplo:
Si preguntan cuál es el tratamiento de elección para estreptococo beta-hemolítico, y en las respuestas se encuentran penicilina procaínica y penicilina benzatínica, las dos respuestas son igual de correctas, cuando pregunté al respecto me contestaron que sería la respuesta más citada la que sería la correcta, lo que hasta ahora no entiendo totalmente.
También había preguntas en el ENARM sin la respuesta correcta, por ejemplo, si preguntaban con que instrumento se realiza la auscultación, y si no estaba en las opciones el estetoscopio, ya era confusa esa pregunta, aunque estuviera en las opciones el pinal.
Por eso, si esto ocurre en la segunda vuelta del examen de admisión a la UNAM, va a ser un caos, repito.



