Por supuesto que para mucha gente, de lo que menos se tendría que hablar en el futbol es del arbitraje, les parece terrible, una pérdida de tiempo, pero desafortunadamente las constantes fallas hacen que este tema llegue a superar a lo netamente futbolístico.
Y eso ha sucedido en la ida de las semifinales del Apertura 2022 de la Liga MX. En Toluca vs América los errores vinieron del VAR, mientras que en el Pachuca vs Monterrey vinieron de parte del silbante central.
En Toluca hay que decir que Marco Antonio Ortiz tuvo un buen trabajo, sobre todo en los primeros 45 minutos. Estuvo atento a las jugadas, cercano a las mismas y con buenas decisiones.
Ya en la segunda parte, el VAR vino a darle en la torre a su labor. Los del videoarbitraje metieron su cuchara y todo se fue por la borda.
Primero con el fuera de lugar de Sanvezzo, que decidió el VAR que estaba adelantado por el juanete izquierdo. Y después en la de Henry Martín con Volpi, que se esperaba que el VAR llamara al árbitro, cosa que no sucedió.
Se presentó, al final de cuentas, una clara falta coordinación con el VAR, que teniendo todas las herramientas al alcance sigue fallando.
Ya en el Pachuca vs Monterrey, César Ramos tomó malas decisiones, inexplicables para alguien como él con la calidad y experiencia que tiene, y que tendrá que mejorar para poder tener participación en el Mundial de Qatar 2022, que puede ser su último.

Hoy está pasando por un nivel irregular, algo está sucediendo y de seguir así no mercería ni siquiera estar en la final de este torneo, ahora imaginen ustedes en un partido de la Copa del Mundo.
Ojalá para las vueltas de las semifinales haya un mejor trabajo y que no se hable tanto de los árbitros, aunque sigue habiendo ineficiencia en el área de instrucción y eso está afectando lo que pasa en la cancha.



