AJEDREZ HUMANO

Es un día histórico para el deporte nacional, por fin, un piloto mexicano se consagra campeón en la Fórmula 1. Desde la creación de la máxima categoría en 1950, habíamos soñado con este momento, calidad en el país ha existido desde entonces, muchos lo intentaron, pero Sergio Pérez es el único en lograrlo, en un hecho que hay que darle la importancia que merece.

En la F1 hay dos tipos de campeonatos, el de pilotos y el de constructores o por equipos, cierto es que el más mediático es el de pilotos, ese, se decidió desde hace mucho, con un Max Verstappen que este año particularmente ha estado sublime, su manejo casi perfecto, en Singapur cometió par de errores, pero fuera de eso ha tenido una temporada enmarcada por un coche que pasara a la memoria como uno de los mejores de todos los tiempos, el RB18 del genio de la ingeniera aerodinámica Adrian Newey es una bestia, 15 veces ganador, pero a Red Bull le faltaba algo, desde aquella pareja formada entre Sebatian Vettel quien ganó cuatro títulos con la escudería austriaca y Mark Webber, el equipo comandado por Christian Horner no encontraban una dupla competitiva, la mala gestión de su academia de pilotos no dio frutos. Ni Ricciardo, ni Sainz, ni Kvyat , Albon o Gasly dieron los resultados esperados, a Max le faltaba una pareja de baile, alguien que le siguiera el ritmo, lo tuvieron que buscar fuera, el campeonato de constructores es el que en realidad genera las ganancias, por lo que trabajan en las fábricas, cada punto significan millones, el terminar primero, segundo, tercero, tiene una implicación en rentabilidad que puede determinar la permanencia de empresas y patrocinadores en el “gran circo”; durante ocho años, Mercedes, la marca alemana dominó este rubro, el último en ganarlo antes que ellos, fue precisamente Red Bull quien tras nueve años de dominio teutón, adquieren otro título, en donde, un mexicano, orgullosamente es parte vital.

Porque para eso llegó Checo a Red Bull: para ganar el campeonato de constructores y lo ha cumplido, en una temporada en la que el piloto de Guadalajara podría superar los 300 puntos, lo ideal sería quedarse con el sub campeonato de pilotos, el 1-2 soñado por Red Bull y que redondearía aún más un año que empezó con un coche frágil, con dudas, inicio complicado pero que encontró su regularidad pronto.

A Red Bull le faltó rival, Ferrari tiene un coche que los sábados vuela pero los domingos decepciona, Mercedes apostó por un diseño propio, desafiante, poco competitivo y aunque mejoró, se quedó atrás, la nueva configuración prometía competencia, pero no resultó como se esperaba, cierto es que para poder atestiguar una definición de campeonato como la del 2021 en la última vuelta de la última carrera, será casi imposible, pero salvo que Verstappen tuviera algún imprevisto, la competencia se volvía aburrida en la punta, el colmo fue cuando Ferrari se fracturó y Checo parecía competirle a Max, las actualizaciones lo descartaron.

Se viene el GP de México y ¿saben que? Por lo visto en EU, no va a ser fácil que Checo gane; su coraje, ganas, talento y calidad lo harán subirse al podio. Eso pienso, pero de eso a quedarse con la victoria (ojalá me equivoque) será complicado.

Luis Enrique Alfonzo en Twitter: @LEAdeportess