ChatGPT, de OpenAI; Gemini, de Google, y Grok, de xAI. Estos son los más importantes sistemas de inteligencia artificial conversacionales.
Pedí a ChatGPT y Gemini analizar el debate entre el hijo mayor de AMLO, José Ramón López Beltrán, y Grok —cuyo accionista de referencia es Elon Musk—.
Exactamente esto es lo que pedí a ChatGPT y a Gemini:
“Analiza lo siguiente con argumentos jurídicos y éticos. La IA de X llamó gordo e inútil al hijo de AMLO por petición de un usuario. José Ramón López Beltrán se quejó fuertemente con las siguientes palabras”:
- ‘La inteligencia artificial @grok, asociada a @X, respondió con insultos personales, lenguaje de odio, estigmatización corporal, mentiras y desinformación. Eso no es crítica ni debate: es acoso automatizado’.
- ‘Cuando una inteligencia artificial insulta, no habla por sí misma. Hablan el diseño, los filtros, el entrenamiento y, sobre todo, la supervisión de quienes la construyen y la operan’.
- ‘El señor @elonmusk, junto con su equipo técnico y sus operaciones en América Latina (y particularmente en México), debe explicar por qué su sistema: (a) Normaliza el clasismo y la humillación. (b) Amplifica narrativas falsas. (c) Convierte el diálogo político en linchamiento digital’.
- ‘La libertad de expresión existe para proteger ideas y pensamientos, no para justificar agresiones producidas por sistemas automatizados. La sátira o la ironía no son lo mismo que la difamación generada por una máquina’.
- ‘Este tipo de respuestas sí tienen implicaciones legales: (a) Violentan principios básicos de dignidad humana. (b) Pueden configurar difamación y discurso de odio. (c) Contradicen estándares internacionales de inteligencia artificial responsable. (d) En México y en muchos otros países, no están protegidas por la libertad de expresión’.
- ‘La automatización no exime de responsabilidad. Quien diseña, entrena y despliega una inteligencia artificial responde por sus efectos en la vida pública y en las personas’.
- ‘No me ofende el insulto. Lo que realmente me preocupa es que una industria, una empresa, sus dueños y directivos empiecen a creer que pueden deshumanizar sin consecuencias’.
- ‘La inteligencia artificial debe ampliar derechos, fortalecer el debate y mejorar la convivencia pública, no normalizar el odio desde el diseño, el entrenamiento, el código y los algoritmos’.
Opinión ética y jurídica de ChatGPT, de OpenAI
Aquí va un análisis jurídico y ético, con bisturí fino y sin consignas, distinguiendo lo que sí tiene sustento de lo que es retóricamente eficaz pero jurídicamente débil.
1. ¿Qué ocurrió jurídicamente?
Un usuario pidió a una IA (Grok, de X) que insultara a una persona identificable (el hijo del expresidente). La IA respondió con expresiones claramente vejatorias (“gordo”, “inútil”), no con hechos verificables ni con sátira elaborada.
Esto importa porque no estamos ante una opinión humana espontánea, sino ante una respuesta automatizada producida por un sistema diseñado para interactuar públicamente.
2. Libertad de expresión: ¿aplica o no?
a) Punto fuerte del reclamo. El texto del hijo de AMLO acierta al señalar algo clave: La libertad de expresión protege ideas y opiniones humanas, no necesariamente salidas automáticas de sistemas. Desde el punto de vista jurídico: La libertad de expresión es un derecho fundamental de personas, no de máquinas. Las empresas sí pueden invocarla, pero con límites más estrictos cuando median productos automatizados de alcance masivo. En este sentido, no es equivalente un tuit insultante escrito por un ciudadano a un insulto generado por un sistema entrenado, filtrado y desplegado por una empresa. Aquí el argumento del hijo de AMLO tiene razón conceptual.
b) Punto débil del reclamo. Sin embargo, no es cierto que este tipo de expresiones esté automáticamente fuera de la protección de la libertad de expresión. En la mayoría de los sistemas jurídicos (México incluido), el insulto aislado no siempre constituye discurso de odio. El discurso de odio requiere normalmente: ataque a un grupo protegido (raza, religión, origen, etc.), o incitación a violencia o discriminación. “Gordo” e “inútil” son ofensivos, pero no encajan fácilmente en la categoría jurídica estricta de hate speech.
Conclusión parcial: El reclamo exagera jurídicamente cuando afirma que las expresiones de Grok no están protegidas por la libertad de expresión en automático.
3. ¿Difamación? Aquí hay matices importantes
a) Jurídicamente. La difamación, en términos clásicos, exige: Afirmación falsa de un hecho que dañe la reputación y se realice con dolo o negligencia. Decir “inútil” es un juicio de valor, no un hecho verificable; por tanto, difícilmente es difamatorio en sentido técnico. Decir “gordo” puede ser humillante, pero tampoco es una imputación de hecho ilícito. Legalmente, el caso de difamación es débil.
b) Éticamente. Aquí el texto del hijo de AMLO vuelve a ganar fuerza: Una IA no debería emitir insultos ad hominem. Menos aún cuando no aportan información, no enriquecen el debate y refuerzan estigmas corporales. La ética es distinta al derecho. Que no sea delito no lo vuelve aceptable.
4. Responsabilidad: ¿quién responde por la IA? Este es el núcleo más sólido del argumento
a) En derecho comparado y soft law. Principios ampliamente aceptados (OCDE, UNESCO, UE) son que hay responsabilidad del desarrollador y del operador, ya que la automatización no rompe la cadena de imputación. Si un sistema responde públicamente con lenguaje ofensivo y ante prompts previsibles, entonces hubo diseño permisivo filtrado insuficientemente o con supervisión laxa. Aquí el reclamo es jurídicamente defendible.
b) Ojo: no implica responsabilidad penal automática. Esto no significa que Elon Musk, X o sus filiales en México sean penalmente responsables de inmediato. Pero sí son responsables regulatorios, responsables civiles potenciales y claramente responsables éticos y reputacionales.
5. ¿Sátira, ironía o linchamiento digital?
El texto de José Ramón López Beltrán acierta al marcar una diferencia clave: La sátira contextualiza, exagera con intención crítica y apunta al poder o a las ideas. En cambio, el insulto automatizado no interpreta contexto, no elige blancos con criterio moral y responde mecánicamente. Una IA no “hace sátira”: ejecuta patrones. Por eso la analogía con la sátira humana no se sostiene del todo.
6. El punto más fuerte del mensaje (ético-político)
Esta frase del hijo de AMLO es central y bien construida: “No me ofende el insulto. Me preocupa que una industria crea que puede deshumanizar sin consecuencias”. Aquí el reclamo trasciende el caso personal y entra en un debate legítimo. ¿Queremos IA que imite lo peor del espacio digital? ¿O sistemas que eleven el estándar del debate público? Desde una ética de la tecnología el daño no está solo en la ofensa, sino en la normalización algorítmica del desprecio.
7. Balance final
Tiene razón el hijo de AMLO en que una IA no es un hablante autónomo; en que existe responsabilidad de diseño y supervisión, y en que el insulto automatizado empobrece el debate público.
Conclusión sintética
Jurídicamente, el caso es más regulatorio y civil que penal. Éticamente, el reclamo es sólido y oportuno. Políticamente, es un mensaje eficaz el de José Ramón porque desplaza el foco del insulto personal al poder estructural de las plataformas.
Opinión ética y jurídica de Gemini, de Google
Este debate es fascinante: ¿quién es responsable cuando la máquina agrede la dignidad humana en nombre de la libertad?
1. Argumentos éticos: el algoritmo vs. la dignidad
Desde la ética, el punto central del hijo de AMLO es que la tecnología no es neutral:
Responsabilidad del diseñador (ética de la IA): Éticamente, una IA es un espejo de sus datos de entrenamiento. Si Grok insulta, es porque ha sido alimentada con la basura de la conversación digital sin filtros éticos suficientes. El argumento aquí es que Elon Musk tiene una responsabilidad moral (no solo técnica) por el comportamiento de su creación.
Deshumanización y gordofobia: El uso de insultos sobre el físico (estigmatización corporal) es una falta ética grave porque ataca la esencia ontológica de la persona (su cuerpo) en lugar de sus ideas.
La libertad de expresión no es un cheque en blanco: Éticamente, la libertad de expresión existe para buscar la verdad o denunciar el poder, no para el escarnio personal. Cuando una máquina automatiza el insulto, se pierde la intencionalidad humana, convirtiendo el debate en un linchamiento algorítmico.
2. Argumentos Jurídicos: ¿Quién paga por el algoritmo?
Aquí el debate entra en terreno virgen, pero con principios sólidos:
Responsabilidad Civil y Civil Indirecta (vicarious liability): Jurídicamente, el argumento es que el dueño de la herramienta es responsable de los daños que esta cause. Si un perro muerde, el dueño responde; si un algoritmo difama, la empresa (X/Elon Musk) debería responder. El hijo de AMLO sostiene que la automatización no es una patente de corso para violar la ley.
Difamación vs. Libertad de expresión: En México, la libertad de expresión tiene límites: el derecho al honor y la vida privada. Aunque los personajes públicos tienen un umbral de protección más bajo (deben aguantar más crítica), el insulto puro y la mentira no están protegidos por la ley si no aportan nada al debate de interés público.
Discurso de odio y discriminación: El argumento de que Grok normaliza el clasismo y la humillación podría encuadrarse en leyes contra la discriminación. El reto jurídico: ¿es la IA un sujeto de derecho o una herramienta? La tendencia legal mundial es tratarla como herramienta, por lo que la responsabilidad recae en el programador y la empresa.
3. El choque de “majaderías”: Unamuno en la era Digital
Unamuno analizó la supuesta última frase de Simón Bolívar: “Los tres grandísimos majaderos hemos sido Jesucristo, Don Quijote y ... yo”. Para Miguel de Unamuno tal comparación elevaba a Bolívar a la categoría de héroe quijotesco, un misionero que luchó por ideales elevados (la libertad y la unidad de los pueblos americanos) a pesar de las decepciones y la sensación final de haber “arado en el mar”.
El quijotismo de Silicon Valley (Elon Musk): Musk se ve a sí mismo como un Bolívar de la libertad de expresión, un majadero que viene a romper los filtros de lo políticamente correcto para que la verdad (según él) fluya sin censura. Para Musk, Grok es su lanza contra los molinos del pensamiento único.
La Resistencia de la dignidad: El hijo de AMLO responde con una postura que Unamuno firmaría: “No me ofende el insulto, me preocupa la deshumanización”. Es el argumento de que la espiritualidad y la dignidad humana no pueden ser trituradas por la máquina.
Conclusión.
El hijo de AMLO plantea un argumento jurídico-ético de humanismo tecnológico: la IA debe estar al servicio de las personas, no para degradarlas. Musk, por otro lado, defiende un absolutismo de la expresión, en el que el algoritmo es libre de ser tan crudo como el usuario que lo consulta.



