El asunto reinante es este, incluyendo rubros de la agenda. Como se sabe, no tuvo consumación el proyecto de reforma electoral que mandó la presidenta constitucional al legislativo federal. De hecho, no hubo necesidad de rasgarse las vestiduras y entrar en un clima sofocante desde el salón de sesiones. A pesar de que hubo un ataque constante contra los partidos aliados, parece que esa campaña publicitaria va a terminar después de la reunión que tuvieron los líderes de la coalición Seguimos Haciendo Historia en Palacio Nacional. Lo comentamos hace poco: solo se había convocado al Verde. Mucho comenzó a especularse acerca de la revalidación con las demás fuerzas. De ese modo, creemos que hicieron eco las afirmaciones que se realizaron. Dentro de esas destacadas declaraciones a la opinión pública, se destacó claramente el respaldo incondicional que ha recibido durante este periodo. Todo aquello, en particular, constituyó un factor crucial para disminuir la brecha en el diálogo con los funcionarios de alto nivel.

No se conocen en profundidad los detalles proporcionados; no obstante, sostenemos con firmeza que Morena debe retribuir que los partidos aliados hayan vuelto a alimentar de nuevo la columna vertebral de la coalición. Entendemos que se discutió cada aspecto del contenido que, en términos generales, conlleva una disminución considerable del límite presupuestario para las campañas, así como para los congresos locales. Previo a dicho acontecimiento, con una mentalidad plural, me pareció una excelente idea ampliar el espectro de la participación ciudadana. Todo eso, por lo menos, garantiza que cada tema sea abordado con apego a los principios democráticos. Por eso se están preparando los entornos, para que la población, académicos y expertos en materia electoral participen. Si analizamos las conductas de los individuos, podemos destacar que, en su gran mayoría, la sociedad votará a favor de la reducción del presupuesto a congresos locales y ayuntamientos.

Se encuentra en proceso de determinar la magnitud de la propuesta de reducción a los ayuntamientos que, en el escenario más adverso, podría impactar proyectos y acciones comprometidas. Es cierto que las asignaciones para los próximos ejercicios, de concretarse, tendrían un impacto significativo que podría mermar su operación. Es verdad, se habla de que el ahorro que se vaya acumulando irá a parar a las participaciones o recurso extraordinario de los municipios. Eso de entrada suena bien, pero implica más trabajo de gestión. Es posible que constituya una llave de acceso o una oportunidad para evidenciar la utilización del dinero. Eso puede ser una desventaja en las leyes de ingresos. Nos referimos a que los municipios deben intensificar su control en el desembolso o en la mejora de los servicios que proporcionan. Por todo ello es que hay muchas dudas que, de manera clara, serán disipadas ahora que salga a la luz pública cada detalle.

Para Claudia Sheinbaum, según se evidencia en los medios de comunicación, las circunstancias son propicias para que la propuesta sea aprobada por mayoría calificada. No obstante, es necesario examinar hasta qué punto el gobierno ha estirado la liga para persuadir a los partidos colaboradores. Primero, antes que todo, quienes integran la coalición Seguimos Haciendo Historia deberían buscar que públicamente se les haga el reconocimiento. No es un secreto a voces que, en días recientes, se ha desatado una guerra sucia simplemente por votar de manera consciente el dictamen de reforma electoral. Vimos, por ejemplo, una desenfrenada andanada en las redes sociales en la que, por cierto, llamaron injustificadamente a los legisladores como traidores. Por lo tanto, una de las demandas en las conversaciones con la Secretaría de Gobernación pudo haberse enfocado en la ratificación de una sociedad, principalmente para asegurar oportunidades de participación en las elecciones intermedias del 2027.

Con la evolución de los partidos aliados, como se mencionó en algunos foros de opinión, les proporciona margen de maniobra para solicitar puestos en las elecciones. Hablamos de gobernaturas, diputaciones locales y federales, lo mismo que ayuntamientos. Incluso, las contribuciones, que se materializan en votos, posibilitaron que Morena no volteara a ver a la oposición. Los necesita para debatir, pero no para decidir al final de cuentas. Los números de los aliados, a la perfección, son suficientes para alcanzar dos terceras partes. En efecto, las conversaciones que se están desarrollando en la Secretaría de Gobernación podrían establecer el marco para el despacho del ejecutivo. Se habla de Zacatecas y Michoacán.

Ante los ojos de ello, el Plan B de la presidenta Claudia Sheinbaum caminará sin contratiempos. Podemos aludir al buen trabajo que realizó Rosa Icela Rodríguez, titular de la Secretaría de Gobernación. Y ella, al igual que Claudia, tiene una participación para que los proyectos que abonen a la cuarta transformación encuentren una salida. Eso se llama oficio, madurez y experiencia. Es simple: Sheinbaum, una vez más, ha construido puentes a pesar de todo lo que se fue especulando. No habrá ruptura; es más, eso ni siquiera está en la mente de la jefa de Estado. Siempre hay más opciones, como el llamado Plan B, que muy pronto se consumará.