Dos gobernadores. Alfaro y Lemus. Enrique y Pablo; ambos de Movimiento Ciudadano, cuyo líder nacional es Dante Delgado, quien inició su carrera en el Partido Revolucionario Institucional de 1968, hasta que renunció en 1995, por las diferencias que tuvo con Ernesto Zedillo sobre el conflicto en Chiapas.

Dante Delgado ha dicho que mantiene “rechazo absoluto a cualquier alianza electoral con el PRI”, al que enmarca dentro de la “vieja política”, aunque de esa política quedan arraigadas convicciones: el populacho “no nos debe evidenciar ni contradecir, hay que reprimir”.

Lo bien aprendido no se olvida y además se transmite…

Dante Delgado estuvo muchos años en el PRI, empapado salió de él, sudando verde, blanco y rojo… Él fue testigo de las brutales represiones que hubo en las décadas de los sesenta y setenta.

Dante, ahora líder de Movimiento Ciudadano, ha dicho orgulloso, que su mentor fue Fernando Gutiérrez Barrios, el elegante, impecable y siniestro director de la Dirección Federal de Seguridad. Su relación fue muy estrecha. El entonces director de la Dirección Federal de Seguridad, lo entrenó bien. Dante fue leal, Fernando agradeció esa devoción.

Las columnas más leídas de hoy

Dante Delgado, Enrique Alfaro y Pablo Lemus son figuras clave dentro del partido político MC y su relación ha estado marcada por liderazgos compartidos, negociaciones de candidaturas y desacuerdos internos. La enseñanza inicua de Gutiérrez Barrios no ha muerto…

Lo bien aprendido nunca se olvida y menos las convicciones que son inoculadas en la juventud. Ese lazo entre Fernando y Dante, ese cordón que los unía sigue vivo, latente.

Fernando Gutiérrez Barrios fue un militar y político mexicano del Partido Revolucionario Institucional, considerado uno de los principales artífices de los aparatos de inteligencia y represión del Estado mexicano durante la segunda mitad del siglo XX.

Se desempeñó como titular de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) de 1964 a 1970. Fue gobernador de Veracruz de 1986 a 1988. En 1986, el Partido Revolucionario Institucional postuló a Gutiérrez Barrios como candidato a la gubernatura de ese estado. Dante Delgado fue el coordinador de la campaña electoral del exdirector de la DFS. Fernando ganó la elección, y como premio y reconocimiento a su lealtad, nombró a Dante secretario General de Gobierno, convirtiéndolo en su mano derecha.

Su gobernatura duró poco, ya que dos años después Carlos Salinas de Gortari, el que se convirtió en presidente tras un fraude electoral, convocó a Fernando Gutiérrez Barrios como secretario de Gobernación. Lealtad con lealtad se paga, Fernando pactó para que su subordinado, leal, Dante Delgado quedara como gobernador sustituto de Veracruz.

Gutiérrez Barrios, Dante Delgado, Enrique Alfaro, Pablo Lemus… la misma corriente. Arrogancia, poder y segura impunidad. El mismo negro proceder: represión, detenciones arbitrarias, golpizas, sometimiento, amordazamiento. No tolerar ninguna contradicción, nada que los exponga, nada.

“Con el PRI ni a la esquina”, dijo Dante. No con el grupo partidista, pero que va, con sus convicciones sí, con sus estrategias oscuras y abusivas sí…

El domingo 12 de octubre, más de 10 mil personas salieron a manifestarse en Guadalajara. Exigiendo un derecho vital: agua limpia. Salieron pacíficamente a pesar del hartazgo de meses: abrir las llaves de agua y ver lo turbia que está, negra y hasta con residuos.

¿En Casa Jalisco, saldrá igual? O ahí es cristalina, purificada para que sus inmaculados y poderosos ocupantes, los gobernadores en turno la puedan tomar, se puedan dar baños de pureza?

A Pablo Lemus -el ridículo bailarín- ni a Enrique Alfaro les gustan las protestas. Odian que se les contradiga y quienes lo hagan serán severamente reprimidos, así como se hacía en las décadas de los sesenta y setenta, con Echeverría y Díaz Ordaz, con un personaje elegante y siniestro como Fernando Gutiérrez Barrios quien fuera el titular de la DFS.

Pablo Lemus, el gobernador de Jalisco por Movimiento Ciudadano, habría ordenado reprimir a los osados que pedían agua limpia; a los que llevaban meses reclamando que el agua estaba contaminada, una fuente vital para la vida, además estaba provocando enfermedades intestinales erupciones en la piel.

Policías antimotines detuvieron a los manifestantes con agua a presión, gases lacrimógenos para contener la protesta frente a Casa Jalisco, además de detener de manera violenta a 39 de ellos; desaparecerlos por horas, reviviendo aquella pesadilla que revive en la mente de muchos, el terror de estar en manos de “autoridades”, el desconocimiento de lo que vaya a suceder, la desesperación casi hasta la locura de pensar si acaso lo volverás a ver.

Escenas muy lamentables. Ver un joven con el rostro bañado en sangre. Perece que hemos retrocedido en el tiempo, décadas, en las que las represiones eran constantes. Violentas. En la que golpeaban, detenían, desaparecían a todo aquel que se atreviera a contradecir al gobierno en turno.

Mismas mentiras, aprendidas de antaño… Lemus reprime. Alfaro lo hizo. Dante el líder del partido, cuyo mentor fue el siniestro Gutiérrez Barrios.

“Un bloque negro de unas 400 personas”, dijo Lemus. Una mentira tras otra. Así como Enrique Alfaro, que lamentó la muerte de Giovanni López, asesinado a golpes por no portar cubrebocas en la pandemia.

Desde las tinieblas, hablará y aplaudirá Gutiérrez Barrios, por haber sido excelente maestro de Dante Delgado, por haber enseñado a sus abusivos discípulos lo mismo: “el populacho no tiene voz, ni derechos”.

El acueducto con empresa privada se habrá de construir… un gran negocio. El agua no se debe privatizar. Es un derecho humano. ¿Quién detendrá a estos abusivos gobernantes, que se sienten dueños de las entidades que gobiernan?

Después de su infortunado gobierno, Enrique Alfaro, se fue impune a España, para cumplir su sueño: cursar un “Máster en Dirección de Fútbol en la Escuela de Posgrado del Real Madrid”. Horas pasará bajo el cielo del otro lado del océano echándole todas las ganas, su cráneo perlado por el sudor lo diría todo… dejó el cargo de gobernador dejando deudas y asuntos serios que aclarar en Jalisco.

Lo señalan por presunto desvío de recursos y colectivos sociales le atribuyen la responsabilidad por la actual crisis y escasez de agua en la zona metropolitana de Guadalajara, así como de ejercer presión policial y detenciones arbitrarias contra manifestantes durante su sexenio.

Alfaro fue el primer gobernador emanado de Movimiento Ciudadano. Los jaliscienses habrán estado hartos de gobiernos priistas y panistas, razón por la cual habrán votado por él…

Al final, no hubo, no hay ningún color partidista que les proteja, que les otorgue el derecho de vivir en paz a la gente de Jalisco. Con Alfaro, el crimen organizado se movió por el estado como se le dio la gana; Enrique le entregó el mando a Pablo Lemus, amigo suyo, empresario y ahora de Movimiento Ciudadano, otro arrogante y violento represor.

Dante Delgado apenas emergió… el líder de este partido.

Mentir, reprimir fueron y siguen siendo a través de los años, el legado priista y panista. El ex gobernador Enrique Alfaro negó tajantemente que Giovanni López de 30 años de edad haya muerto bajo la custodia de policías municipales tras ser detenido en Ixtlahuacán de los Membrillos por no usar cubrebocas.

Alfaro calificó el caso de Giovanni como una atrocidad. Aseguró que su detención había sido por una falta administrativa y por un comportamiento agresivo hacia los policías municipales.

Tras las manifestaciones que estallaron en Guadalajara exigiendo justicia, Alfaro acusó de forma directa a militantes de Morena y a los “sótanos del poder” en la capital del país, de infiltrar provocadores para desestabilizar el gobierno.

Ahora, Lemus afirma que hubo la infiltración de un “bloque negro”, primero dijo que 400 y luego que lo componían 300 porros. Organizaciones civiles, colectivos vecinales han acusado que los señalamientos del “bloque negro” es una estrategia para criminalizar la legítima protesta por el desabasto y la mala calidad del agua.

Lemus se “lava las manos”, no con agua limpia, sino sanguinolenta… ¿ Y Alfaro?

Gutiérrez Barrios, el pulcro director de la DFS, sin una mancha en su vestimenta, sin un cabello fuera de su lugar, con corbatas y pañuelos sedosos y brillantes, con porte de artista del la “época de oro del cine mexicano” fue el que coordinó de 1960 a 1970 la persecución, espionaje, detención ilegal, tortura y desaparición de integrantes de movimientos guerrillero y opositores de izquierda en México.

Negro legado que no ha palidecido a través de los años…

Aristóteles Sandoval, el último gobernador priista, fue asesinado, ultimado la madrugada del 18 de diciembre de 2020 en un restaurante bar en Puerto Vallarta, Jalisco.

Siendo gobernador convocó a una “marcha por la paz” y preparó una movilización pacífica y ciudadana en contra de la violencia, después del asesinato de quince policías estatales. “Ni gobierno ni la sociedad podemos quedarnos de brazos cruzados”.

Aristóteles se dirigió a la sociedad jalisciense al asegurar que “el gobierno ratifica su responsabilidad de garantizar a la gente su derecho a vivir en paz. Ahora necesitamos de todos ustedes. Juntos alcemos la voz y que la muerte de estos quince servidores no quede en una estadística”. Nunca imaginó Aristóteles que él formaría parte de esta triste y larguísima estadística, misma que creció y creció en el gobierno nefasto de su sucesor.

Enrique Alfaro, entonces presidente municipal de Guadalajara, el emecista, al saber de esta convocatoria dijo: “solo Aristóteles puede hacer eso, que el gobierno convoque a una marcha, lo que tiene que hacer es garantizar la seguridad de los ciudadanos, no invitarlos a marchar, no tiene vergüenza”.

Enrique Alfaro dijo que este intento de movilización convocado por el gobernador es la confirmación del fracaso de su estrategia en materia de seguridad y no tiene idea de qué hacer…

Aristóteles Sandoval fue asesinado por la espalda. Personal del restaurante alteró la escena del crimen.

Enrique Alfaro siendo gobernador de Jalisco, expresó su dolor y envió un mensaje de solidaridad, manifestando que más allá de ser adversarios políticos, mantenían una amistad sabían separar lo profesional de lo personal.

Calificó el homicidio como un golpe fuertísimo, un desafío contra el Estado mexicano, asegurando que los delincuentes buscan sumir a la entidad en el miedo y la zozobra. Convocó a los jaliscienses a mantenerse unidos frente a la delincuencia…

¿Alfaro no criticó duramente a Aristóteles por convocar para estar unidos y hacer un llamado a por la paz? Enrique Alfaro fracasó como gobernador…

Fernando Gutiérrez Barrios lúgubre personaje que estará tal vez en un lugar muy oscuro, si es que existe la “justicia divina”, su influencia, sus enseñanzas, siguen esparciéndose y penetrando en aquellos que anhelan el control y el poder pisando pasando por encima de quien sea.

Jalisco hierve en aguas negras… y todo, como siempre por acuerdos, por ambición, por negocio: construir bajo pestilentes argucias, un acueducto para obtener a un muy alto costo agua, líquido vital para subsistir.

Un acueducto naranja se habrá de construir, ¿con inversión de quién? ¿De Israel el estado genocida?