Pocos inmuebles en el Centro Histórico de la CDMX concentran tantos episodios de controversia como el edificio ubicado en Cristóbal Colón No. 1 y Doctor Mora No. 11, frente a la Alameda Central.
Hace apenas unos años ocupó las primeras planas por los conflictos derivados del desalojo de sus habitantes. Hoy vuelve a ser noticia por una razón distinta: la continuidad de obras pese a la colocación de sellos de clausura por parte de la alcaldía Cuauhtémoc, en un inmueble que será operado como Hotel Boca Alameda, Autograph Collection by Marriott.
La historia parece repetirse
En 2019, se documentó la inconformidad de diversos inquilinos que denunciaron no haber podido ejercer su derecho de preferencia para adquirir las viviendas que ocupaban desde hacía décadas. Entre las voces más visibles estuvieron el periodista Carlos Acuña y otros residentes, quienes denunciaron presuntas irregularidades en los desalojos, mientras organizaciones civiles calificaban el caso como un ejemplo de la presión inmobiliaria que enfrentaba el Centro Histórico.
Las publicaciones convirtieron al Edificio Trevi en uno de los casos más emblemáticos del debate sobre desalojos, gentrificación y derecho a la vivienda.
Durante julio de 2026, la alcaldía Cuauhtémoc colocó sellos de clausura al inmueble al no exhibirse, durante una verificación, la documentación correspondiente en materia de protección civil. Sin embargo, distintas publicaciones señalaron que las labores de construcción continuaban y que camiones seguían ingresando material de obra pese a la suspensión administrativa.
El edificio que hace unos años fue símbolo del debate por los desalojos ahora se prepara para operar como el Hotel Boca Alameda, Autograph Collection, bajo la marca Marriott International.
En un momento en que la Ciudad de México enfrenta una creciente preocupación por despojos de inmuebles, desalojos violentos y fraudes inmobiliarios, el caso del Edificio Trevi vuelve a llamar la atención pública. No porque necesariamente sea igual a otros casos recientes, sino porque reúne varios de los elementos que hoy dominan la conversación pública: un inmueble de alto valor, litigios prolongados, desalojos controvertidos, procedimientos administrativos, clausuras y un desarrollo inmobiliario de gran escala.



