México.- En caso de que al poder regresarán los conservadores, el presidente Andrés Manuel López Obrador se está preparando. ¿Cómo? Proponiendo que la corrupción y los delitos electorales sean delitos graves, y que exista la posibilidad de revocación de mandato.

En conferencia de prensa matutina, el mandatario dijo, como lo hizo ayer en el 102 aniversario de la Constitución de 1917, que quisiera hacer una nueva Constitución porque la actual ya está muy parchada. Sin embargo, no hay tiempo.

El ejecutivo mencionó que en el Congreso, aunque diputados de Juntos Haremos Historia son mayoría, aún hay conservadores y por eso no se ha aprobado el fuero al presidente. “Ahora imagínense llamar a un constituyente para una nueva Constitución”, continuó.

Si se castiga la corrupción, al que compre votos, al que reparta despensas, “frijol con gorgojo, con eso no haría falta, en lo que corresponde a nosotros, una nueva Constitución”.

Añadió que no descarta que futuras generaciones sí cambien actual la Carta Magna.