Ciudad de México.- Durante la temporada del durazno amarillo, con su piel aterciopelada, de agradable y exquisito sabor, es una drupa (fruto carnoso), que siempre está presente en la mesa familiar sobre todo en la época de primavera-verano, mismo que puede encontrarse encontrarse en la Central de Abasto de la Ciudad de México, al menudeo en la Nave I-J y al mayoreo, en cajas de 15 kilos, en las Naves K-L, M-N y S-T.

Esta es una fruta que, en su gran mayoría, se consume en fresco, aunque otra cantidad importante se industrializa en jugos, néctares y almíbar, así como en yogurt; también se utilizan en la elaboración de postres como gelatinas, ensaladas, pasteles y tartas.

Los meses en que se cultiva el durazno amarillo son julio, agosto y septiembre; por lo tanto, se integran al relleno de los chiles en nogada, junto con las peras criollas, pasas, manzanas y plátano macho, entre otros ingredientes.

Aunque el durazno es originario de China, en nuestro país se produce principalmente en Zacatecas, Michoacán, Estado de México, Chihuahua, Morelos, Puebla, Guerrero, Chiapas, Tlaxcala e Hidalgo.

Existen dos tipos, los de pulpa de amarilla o blanca, en distintas variedades entre las más conocidas en México destacan: criollo, prisco o melocotón.

Este suculento y jugoso fruto, conocido en otras latitudes como melocotón, es producido por el duraznero (Prunus persica), árbol de la familia de las rosáceas (rosaceae).

Los duraznos al natural contienen potasio para favorecer un buen funcionamiento del sistema nervioso y cardiovascular; fósforo que contribuye a la correcta formación de huesos y dientes; magnesio que ayuda a prevenir la hipertensión, problemas cardiovasculares e incluso diabetes; calcio que mantiene huesos y músculos sanos, además de hierro que junto con la vitamina C, evitan la anemia ferropénica y permite mejorar la cicatrización de heridas.

Además, el durazno ayuda a la digestión, porque esta fruta es fácil de digerir, es poco ?pesada? para el estómago, y ayuda al hígado a realizar los procesos digestivos porque aumenta la producción de bilis y la digestión de las grasas. Es aliado de las vías urinarias. Si sufre cálculos de riñón o vesícula, conviene tomar el jugo de esta fruta, porque favorece la disolución de las llamadas ?piedras renales?; lo ideal es mezclarlo, con un poco de miel. Beneficia la actividad intestinal porque aporta una reducida cantidad de azúcar, por lo que pueden consumirlo los diabéticos y gracias a su elevado contenido en fibra vegetal, resulta muy aconsejable para combatir el estreñimiento.

En la mayoría de las dietas se recomienda consumir al menos 2 o 3 porciones de fruta por día, lo cual le da la posibilidad de consumir duraznos 3 ó 4 veces por semana y aprovechar todas sus bondades, además de un exquisito sabor a la hora de saciar el hambre.

La Central de Abasto comparte esta receta para preparar una deliciosa gelatina con crema y durazno.

Ingredientes:

Gelatinas de diferentes sabores

1 Lata de duraznos

1 Kg. de crema ácida

Preparación: