Ucrania impuso sanciones para limitar la transmisión y difusión de la serie animada rusa Masha y el Oso, al considerarla un vehículo de propaganda e instrumento de poder blando para proyectar una imagen positiva de Rusia entre los niños.
Bajo el discurso de que el oso pardo representa a Rusia y difunde un discurso prorruso camuflado bajo contenido infantil, lo cual representa una amenaza a la seguridad nacional de Ucrania, el Comité de Seguridad y Defensa de Ucrania (SNBO) propuso sanciones contra varias empresas del complejo industrial militar ruso y compañías de Rusal.
Éstas incluyen a personas jurídicas y físicas de Animaccord Animation Studio; al director general, guionista, productor y propietario de los derechos de autor de la serie animada ya citada.
La ministra de Cultura de Ucrania, Tetyana Berezhna, explicó que las medidas contra el programa infntil crean “una base legal para bloquear el contenido” en su país y a su vez pide a las plataformas “que restrinjan su monetización y difusión”.
Ucrania combate la invasión rusa
A finales de junio, Ucrania ya había protestado contra de la decisión de Netflix, de comprar los derechos de dos nuevas temporadas de Masha y el Oso, y ampliar su licencia.
La acción no sorprendió, desde 2022, Ucrania combate “la invasión rusa” intentando limitar su influencia cultural promoviendo su exclusión de ámbitos como el deporte, cine y arte.
Rusia reacciona a prohibición de Masha y el Oso en Ucrania
La tensión entre Rusia y Ucrania escaló tras la prohibición de la serie de dibujos animados “Masha y el Oso”, creada por el animador ruso O. Kuzovkov.
En respuesta, el Secretario de prensa del Kremlin, Dmitri Peskov, asegura que Masha y el Oso conquistó al mundo con su bondad y humanidad por lo que la acción de Ucrania es “una muestra del carácter abominable del régimen de Kiev”.


