En medio de la crisis energética en Cuba se han instalado en la isla paneles solares fotovoltaicos en instituciones de salud priorizadas.
De esta manera se garantizará el funcionamiento de equipos médicos vitales, los cuales inciden directamente en la seguridad de los pacientes, así como en la calidad y estabilidad de los procesos de asistencia.
China fue quien donó al pueblo cubano 5 mil de estos sistemas fotovoltaicos, de los cuales 2 mil 671 fueron destinados al sector de salud pública en todos los municipios de la isla.
El resto se instalaron en viviendas aisladas donde no había acceso a la electricidad.
Ahora, la energía fotovoltaica se ha convertido en el pilar que permitiría a Cuba sobrellevar la crisis energética.
Salud pública cubana se ve apoyada gracias a iniciativa de energía solar
De acuerdo con el Ministerio de Salud Pública de Cuba (MINSAP), la instalación de paneles solares forma parte de un programa gubernamental de contingencia.
En él se pretende no solo la protección de los servicios de salud pública en la isla, sino que también se diversifique la matriz de energía.
Con la implementación de los paneles solares se plantea la promesa de una mejora económica, con la reducción de costos relacionados al consumo de combustibles fósiles.
Del mismo modo, recursos de mantenimiento en los sistemas tradicionales de generación de electricidad podría ser redirigidos al sistema de salud cubano.

Sin duda alguna, la prioridad de Cuba se ha centrado en garantizar la estabilidad del sistema sanitario ante cualquier circunstancia.
De acuerdo con la jefa del proyecto, Elena Maidelín Ortz, entre los sectores considerados como sensibles y vulnerables que se vieron beneficiados se encuentran:
- Hogares maternos
- Hogares de ancianos
- Policlínicos
- Funerarias



