El 30 de septiembre de 2026, autoridades de Tennessee en Estados Unidos cumplimentaron la pena de muerte contra Christa Pike, conocida por ser hallada culpable del brutal crimen del caso Colleen Slemmer.
No obstante, reportes señalan que, pese a recibir dos dosis de la llamada inyección letal, Christa Pike sobrevivió y fue hospitalizada al continuar con vida luego de recibir los letales fármacos.
Caso Colleen Slemmer: esto se sabe del crimen que cometió Christa Pike
La tragedia se desencadenó el 12 de enero de 1995 en Knoxville, Tennessee, cuando un conflicto derivado de celos desmedidos culminó en un brutal crimen.
Colleen Slemmer, una estudiante de informática de 19 años procedente de Pensilvania e inscrita en el centro Job Corps, fue conducida bajo engaños a un área boscosa por tres conocidos: Christa Pike y su entonces novio Tadaryl Shipp y un amigo, Shadolla Peterson.
Durante el asedio, que se extendió por más de treinta minutos, Slemmer sufrió múltiples cortes, agresiones físicas y contusiones infligidas con restos de asfalto que le causaron la muerte.
Antes de huir, Pike extrajo un fragmento del cráneo de la víctima para conservarlo y presumirlo como recuerdo de su crimen.

Al hallarse el cadáver a la mañana siguiente, las autoridades iniciaron las investigaciones y, en menos de 36 horas, obtuvieron una confesión voluntaria y la prueba incriminatoria guardada en la habitación de la propia Pike.
En marzo de 1996, un jurado del condado de Knox declaró culpable a Christa Pike, dictaminándose la pena de muerte por los delitos de homicidio en primer grado y conspiración.
Con solo 20 años al recibir la sentencia, se convirtió en una de las mujeres más jóvenes en ingresar al pabellón de la muerte en la historia moderna de Estados Unidos.
Por su parte, su novio Tadaryl Shipp evitó la inyección letal por ser menor de edad y recibió cadena perpetua, mientras que Peterson obtuvo libertad condicional tras pactar su testimonio con la fiscalía.
En 2001, la conducta agresiva de Pike reapareció al intentar estrangular a otra interna mediante una agujeta, sumando así una condena adicional.
Este comportamiento la mantuvo bajo aislamiento riguroso durante décadas, condición que se flexibilizó hasta 2024 tras alcanzar un acuerdo legal enfocado en su salud mental.


