17 de octubre de 2021 | 11:25
Cine

Aquaman es la más divertida y refrescante película de DC (Reseña)

Parece que los personajes de la Liga de la Justicia han encontrado su rumbo.
Aquaman
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Seamos honestos, el futuro de la películas de DC ha sido puesto en entredicho desde la llegada de Batman v Superman; fuera de Mujer Maravilla, todas las obras basadas en los héroes y villanos de la Liga de la Justicia han sido decepcionantes para la mayoría de los fans. Esto no pintaba bien para el más reciente proyecto de Warner al respecto, Aquaman, sobretodo porque estamos hablando de uno de los seres de ficción más infravalorados de la historia. Afortunadamente, James Wan y todo su equipo supieron hacer a un lado a todos los demonios, entregando una de las películas más divertidas, exageradas y refrescantes del DCEU.

Vayamos por partes, Aquaman juega con una historia de origen que al mismo tiempo no es de origen; nos establece en un mundo donde la gente ya conoce a Arthur Curry y de lo que es capaz, no obstante, esa cercanía que tiene con la gente de la superficie es diametralmente opuesta a su relación con los seres de las profundidades marinas. Así, por diversas cuestiones, que involucran a un bélico regente de la Atlántida, su fallecida madre y la valiente Mera, deberá de internarse en los más recónditos lugares del océano para descubrir un poco más de su linaje real y como criatura marina.

La trama es contada en secuencias que combinan momentos del presente con flashbacks, donde se abordan ciertos temas de la juventud del héroe, con el fin de explicar un poco lo que sucede en la época actual y darle forma a la personalidad que demuestra al inicio; misma que va evolucionando a lo largo de la obra, entregando un personaje por demás interesante y con el que el público puede tener un buen grado de empatía.

Esto se debe en gran parte al buen trabajo que hace Jason Momoa como el acuático héroe; demuestra que puede dejar de lado ese encasillamiento como hombre rudo de pocas palabras, para entregar algo con varios matices, que van desde la arrogancia, hasta lo humorístico e incluso la ternura. Ayudado en gran parte por la presencia de Amber Heard como Mera, la química entre los dos es genial. Ojo, esto no significa que la guerrera atlante sea alguien intrascendente, al contrario; si en algo ha acertado DC es en darnos personajes femeninos relevantes, y Mera no es la excepción; se muestra como una figura que está a la par del futuro rey, sin desmerecer un poco, cumpliendo la función de guía, compañera y mejor amiga en el viaje heroíco del protagonista.

Del lado de los villanos tenemos a Orm y Black Manta, siendo el primero el gran enemigo en turno; si bien su papel está fundamentado y cuenta con un buen desarrollo en la narrativa, entendiendo sus motivaciones para las acciones que vemos en pantalla; es Manta quien resulta más interesante, sus intervenciones, aunque pocas, son relevantes y atendemos a la razón de su odio para con Aquaman; el cual está ligado a una dolorosa pérdida. Obviamente, de haber una segunda parte, el pirata será el adversario a vencer.

A destacar también la gran manufactura. Wan demuestra un logró técnico impresionante, no sólo por la construcción de las ciudades submarinas y las criaturas de las profundidades; sino por el hecho de que más de la mitad de la película se lleva a cabo debajo del mar, por lo que se tenía que dar la impresión de batallas submarinas cuerpo a cuerpo, entre otras cosas. El director logra esto sin ningún problema, los movimientos, las tomas y la estética en realidad dan la impresión de estar ante una obra que se hubiera establecido en su totalidad debajo del mar; sin mencionar los momentos que, evidentemente, se tuvieron que rodar en cuerpos de agua.

Esto significa que tenemos un muy buen trabajo en los efectos especiales, tanto visuales como de audio, los cuales también denotan esa particularidad que tiene el sonido cuando uno se encuentra sumergido. Es cierto que hay partes donde el CGI falla un poco, pero nada que nos saque de la película, ni que sean motivo de burla (como la polémica boca de Superman en la Liga de la Justicia).

Ahora, nada de esto significa que no sufra de problemas. El más grande es el ritmo en los primeros momentos; podemos decir que durante el cuarto, tal vez el tercio inicial del filme, la narrativa fluctúa mucho, por momentos es demasiado lenta, tanto así que se siente larga de manera innecesaria, algo que puede llegar a aburrir a más de un espectador; más aún cuando se tiene picos de intensidad que son cortados de manera abrupta para ponernos en estas secuencias lentas.

Afortunadamente, esto se arregla conforme pasa el tiempo, para darnos una de las mejores secuencias finales del género, que viene acompañada de la batalla submarina más grande, ridícula y épica de la que se tenga historia. Pues hay que decirlo, Aquaman es exagerada a más no poder, Wan decidió alejarse del tono solemne que tenía el DCEU y que incluso se puede ver en el MCU; dejando patente que esta es una película basada en un cómic y no se le puede pedir mucha lógica al respecto. Curiosamente, tanta extravaganza funciona muy bien, lo que da como resultado el mencionado espectáculo visual.

No, Aquaman no es la mejor película del género, tampoco es la mejor basada en un héroe de DC (la trilogía de The Dark Knight sigue siendo superior; y en el caso del DCEU, Mujer Maravilla se mantiene a la cabeza); no obstante, sí es la más divertida y visualmente impactante, que apuesta por ser totalmente caricaturesca afirmando su génesis dentro de los cómics; convirtiendo todo lo que hacía ridículo al Rey de la Atlántida en algo genial.

Si decides darle una oportunidad te aseguramos que después de salir de la sala, no te quedarán ganas de burlarte de Arthur Curry por hablar con los peces o montar un caballito de mar.