September 23, 2019 11:37


Para Morena y López Obrador no debe haber quinto malo (ni quinta mala)

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Algo tendrá que hacer Andrés Manuel para evitar el naufragio de su partido políticoTwitter


Con lo que ni Andrés Manuel podrá, algo con lo que seguramente no contaba al arranque de su gobierno, es con el desastre que es Morena.

No hay quinto malo. Esta expresión “tiene su origen en la época en la que en las corridas de toros no existía el sorteo de los toros, sino que era el ganadero quien —teórico conocedor del previsible juego de sus toros— reservaba el de mejor nota y presumible mejor comportamiento para ser lidiado en quinto lugar”.Carlos Abella

El único activo de Morena

Lo que hace meses parecía imposible, ya es una realidad: la oposición se organiza con eficacia notable para dar la pelea a Morena en 2021.

Así las cosas, son grandes las posibilidades de que Morena pierda la mayoría en la Cámara de Diputados. Andrés Manuel lo sabe y, consciente de que él es el principal activo electoral de su partido, insiste en participar en la próxima contienda federal por la vía de una consulta sobre la revocación de su mandato.

Desde luego, Andrés Manuel posee popularidad de sobra para enfrentar él solo a la oposición por mejor que se organicen el PAN, el PRI, Movimiento Ciudadano y aun el partido de Felipe Calderón y Margarita Zavala —si acaso logran sacar adelante las asambleas que necesitan, lo que se ve muy difícil.

Eso con lo que ni AMLO puede

Con lo que ni Andrés Manuel podrá, algo con lo que seguramente no contaba al arranque de su gobierno, es con el desastre que es Morena. Si el presidente López Obrador no impone el orden en Morena, participe él mismo —o no lo haga— en 2021 en un referéndum de revocación de mandato, la 4T se estrellará ese año con el iceberg que en 2018 casi destruyó al PRI y al PAN: los votos del descontento de la gente que no perdona las trampas, las marrullerías y los otros vicios de los políticos en el poder.

Este tuit de La Jornada sobre un cartón de Antonio Helguera diagnostica mejor que cualquier análisis político la crisis del partido en el poder.

Los y las 20 de oposición

Se ha hablado en estas páginas de tres verdades irrefutables y de 20 figuras que trabajan con toda seriedad para enfrentar a Morena desde los distintos partidos de oposición.

Las tres verdades son:

√ “México necesita una oposición fuerte”.

√ “El PAN se está reorganizando —e inclusive sus gobernadores han hecho llamados a que vuelvan al partido Felipe Calderón y Margarita Zavala—, y eso es bueno para el país”.

√ “Movimiento Ciudadano, el partido fundado por Dante Delgado, es muy fuerte: ya tiene un gobernador, Enrique Alfaro, de Jalisco, y en 2021 puede ganar Nuevo León con Samuel García. Con el control político de dos de los estados más importantes de México, MC puede dar la pelea en las presidenciales de 2024”.

Las personalidades que ya preparan la batalla contra el partido de AMLO son:

1.- Alfaro Ramírez, Enrique. Gobernador de Jalisco, de Movimiento Ciudadano.

2.- Calderón Hinojosa, Felipe de Jesús. Ex presidente de México, promotor del nuevo partido político México Libre.

3.- Castañeda Hoeflich, José Clemente. Senador, dirigente de Movimiento Ciudadano.

4.- Colosio Riojas, Luis Donaldo. Diputado local en Nuevo León, postulado por Movimiento Ciudadano.

5.- Corral Jurado, Javier. Gobernador de Chihuahua.

6.- Delgado Rannauro, Dante Alfonso. Senador, líder moral de Movimiento Ciudadano.

7.- Domínguez Servién, Francisco. Gobernador de Querétaro, panista.

8.- Fox Quesada, Vicente. Expresidente, expanista, enemigo jurado de AMLO.

9.- García Cabeza de Vaca, Francisco Javier. Gobernador de Tamaulipas, panista.

10.- García Sepúlveda, Samuel Alejandro. Senador, militante de Movimiento Ciudadano.

11.- Meade Kuribreña, José Antonio. Ex candidato del PRI.

12.- Moreno Cárdenas, Rafael Alejandro, alias Alito. Gobernador con licencia de Campeche y líder del PRI.

13.- Ordaz Coppel, Quirino. Gobernador de Sinaloa. Priista, siempre el gobernador mejor evaluado.

14.- Paredes Rangel, Beatriz. Diputada del PRI.

15.- Pavlovich Arellano, Claudia Artemiza. Gobernadora de Sonora, priista.

16.- Riquelme Solís, Miguel Ángel. Gobernador de Coahuila, priista.

17.- Rojas Hernández, Laura Angélica. Panista, presidenta de la Cámara de Diputados.

18.- Romero Hicks, Juan Carlos. Coordinador de los diputados del PAN.

19.- Zavala Gómez del Campo, Margarita Ester. Ex candidata presidencial independiente.

20.- Zepeda Hernández, Juan Manuel. Senador. De lo mejor del PRD, ya en Movimiento Ciudadano.

La crisis de Morena

Poco que añadir al cartón de Helguera. El hecho es que Morena, al aceptar en sus filas desde su fundación a toda clase de políticos —muchos de ellos simples ambiciosos vulgares—, nació, por decirlo en palabras de Karl Marx, llevando en sus entrañas “el germen de su propia destrucción”.

La glotonería política de gente que era respetable está acabando con Morena. Pienso, sí, en Porfirio Muñoz Ledo —tiene 86 años de edad y casi no puede caminar, pero es tan codicioso que disputa los cargos públicos con rabia y aun pretendiendo burlarse de las leyes mexicanas.

La enfermedad de la ambición extrema ha exhibido a muchos en Morena. ¿Alguien en Baja California puede respetar a su gobernador, Jaime Bonilla, quien busca a la mala quedarse en el puesto varios años más de los que los electores votaron en las urnas?

Y está también la suciedad en la disputa por la dirigencia de Morena, en la que lo único destacable es la inmundicia política.

Desesperados, los únicos que apoyan a la 4T por idealismo —gente que no busca cargos, no los tiene y hasta los rechaza—, insisten en denunciar la mala conducta de los políticos que dominan Morena. En La Jornada, el ejemplar diario de izquierda que tanto ha apoyado al movimiento de López Obrador, sus editores y colaboradores han sido particularmente críticos de las formas mostradas por el partido en el poder.

En SDP Noticias leía:

√ “Andrés Manuel, un líder con autoridad y creatividad que, por lo menos en el cambio de dirigentes de Morena, sabrá poner orden”.

√ “Ante cuatro malas opciones, por las circunstancias no tanto por las personas, AMLO tendrá que buscar una quinta”.

√ “Es decir, ello dado que Bertha Luján, madre de la secretaria del Trabajo, generaría críticas de nepotismo; Mario Delgado, al ser tan cercano a Marcelo Ebrard, dividiría a Morena porque los simpatizantes de Claudia Sheinbaum no lo aceptarían; Yeidckol Polevnsky, la actual presidenta del partido, ya se desgastó por completo, por lo que su reelección haría crecer las pugnas internas, y Alejandro Rojas, aliado de Ricardo Monreal, ni tiene fuerza para pelear por la dirigencia y si llegara a tenerla también dividiría a los liderazgos”.

√ “No hay quinto malo y Andrés Manuel tendrá que encontrarlo; eso o dejar que Morena se hunda”.

El quinto o la quinta para Morena

“El presidente está encabronado”. Esta frase, de uno de los reportajes de la revista Proceso ya en circulación, seguramente habría sido la portada del semanario si no se hubiera muerto el artista Toledo.

¿Qué fue lo que encabronó a Andrés Manuel? Desde luego, el espectáculo lamentable y antidemocrático que los diputados de Morena estaban dando al buscar la reelección de Porfirio Muñoz Ledo, pero también —y sobre todo— el verse obligado por ese hecho a intervenir con su influencia política en otro poder, el legislativo.

La frase la dijo el propio Muñoz Ledo, según la publicación fundada por Julio Scherer. En la nota, la reportera Jesusa Cervantes aclara que los diputados que lo escucharon no sabían a qué se refería. Después les quedó claro. La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, se los hizo saber: las pretensiones reeleccionistas de don Porfirio dañaban bastante al gobierno de AMLO.

Contra su voluntad, contra lo que tanto ha dicho, contra uno de sus compromisos fundamentales, Andrés Manuel tuvo que intervenir para poner orden en un poder distinto al que encabeza.

Esta vez, quedó claro en los medios de comunicación y en las redes sociales, a nadie molestó lo que hizo el presidente de México. Había que evitar no solo el caos, sino el autoritarismo en la Cámara de Diputados, y era la única opción. Creo que los mismos dirigentes opositores reconocieron como positivo lo que hizo López Obrador.

Andrés Manuel no quiere meterse en la vida interna de Morena, pero tendrá que hacerlo. En este caso, nada se lo impide. El partido no es otro poder, sino un instituto político en el que con toda legitimidad puede participar el presidente de la República.

Si la pelea entre cuatro aspirantes —dos hombres y dos mujeres— daña al partido, y así está ocurriendo, AMLO tendrá que buscar un quinto o una quinta que cohesione a Morena. Hay gente con experiencia electoral y leal a la 4T y al presidente a la que podría recurrir.

Enseguida los nombres y perfiles que me parecen más adecuados, dadas las circunstancias. No veo otros.

Luisa María Alcalde Luján

A su madre, Bertha Luján, mujer de principios, lo que más —de hecho, lo único— que le estorba en su intento de presidir Morena es, precisamente, que Luisa esté en el gabinete de López Obrador.

No es una prohibición legal y ni siquiera ética. El tema es estético: se vería simple y sencillamente muy mal y, por esa razón, serviría para que se atacara al “nepotista” que gobierna a México.

Pero si la madre no puede, la hija sí. Luisa María es carismática. Su personalidad jovial la hace brillar en redes sociales. Su edad —32 años— es un activo en tiempos de cambio tecnológico acelerado. Demostró capacidad de organización notable al darle forma al principal de los programas sociales de Andrés Manuel, el de Jóvenes Construyendo el Futuro, que cuenta ya con 900 mil aprendices. Ya puede cualquiera de sus subordinados darle continuidad sin mayores problemas.

De la cercanía de Luisa María con el presidente de México nadie duda. Solo pertenece a un grupo político en Morena, el de López Obrador. Fundadora de Morena —de hecho, la imagen del nuevo partido desde antes de su nacimiento formal—, es la candidata ideal para rescatar los valores del instrumento fundamental para el éxito de la 4T.

Román Meyer Falcón

Ha sido descrito como el as que tiene escondido el presidente López Obrador. No sé si sea militante de Morena, pero supongo que derechos partidistas tiene por haber participado en la campaña presidencial de 2018 y por ser ahora uno de los pilares del gobierno de la 4T.

Algo que para muchos militantes fanáticos es pecado en Morena, sería de gran ayuda a la hora de buscar votos en el centro ideológico: Román es un arquitecto egresado del Tecnológico de Monterrey con una maestría en Barcelona.

En la izquierda menos apasionada y más pensante, por así llamarla, Román es muy bien visto por sus méritos profesionales y por su compromiso social, pero también por lo que ha hecho su padre, el destacado intelectual Lorenzo Meyer, este último uno de los hombres que desde diversos foros, no partidistas, más han contribuido a estructurar el pensamiento de Morena.

Que Román Meyer sea una persona callada y discreta no es un defecto, sino una virtud en un partido en el que deben destacar quienes van a buscar los cargos de elección, no el dirigente. En el debate, Meyer probablemente derrotaría sin problemas a los líderes de los otros institutos políticos: la tranquila coherencia para argumentar es un activo invaluable.

Que Román Meyer es organizado, lo prueba lo que ha hecho al frente de la SEDATU. Que no es ambicioso, ha quedado más que claro al participar sin hacer ruido ni buscar reflectores en sentar las bases, esto es, “conseguir los permisos, la tierra y los mejores proyectos para las tres grandes obras que quiere el presidente. El tren maya, el aeropuerto de Santa Lucía y Dos Bocas. Hasta ahora es el único secretario que estando en todos estos peliagudos asuntos no ha sacado raja política y que ha tratado de ofrecer soluciones viables, factibles y que tengan el menor impacto ambiental”.

Es muy joven, así que a sus 37 años de edad la personalidad política de Meyer está por construirse y, con buena asesoría —los viejos y eficaces cuadros electorales de Morena podrían dársela sin esperar nada a cambio—, sabrá construir la reputación que mas ayude al partido y al presidente de México. Su único grupo político es el de AMLO.

Alfonso Durazo Montaño

La madurez también es un activo. A sus 65 años de edad, Durazo está en plena forma física y política. Tiene experiencia electoral de sobra, ya que estuvo al lado del mejor dirigente que ha tenido el PRI, Luis Donaldo Colosio y en la campaña de este sonorense.

Durazo es fundador de Morena. Ha apoyado a López Obrador desde 2006. Ganó las elecciones de senador en Sonora. No pertenece a ninguno de los grupos políticos que en Morena ya pelean por la candidatura presidencial. Si un grupo tiene es el de AMLO.

Por lo demás, Alfonso jamás ha dado motivos a Andrés Manuel para que se piense de él que es alguien obsesionado con los cargos públicos. Aceptó la más difícil de las responsabilidades, encabezar en el arranque de la 4T la Secretaría de Seguridad, y ya cumplió con la principal misión que se le encargó: crear la Guardia Nacional.

Es de los pocos, quizá el único, que tiene hecha la tarea. Lo que debía hacer Durazo era organizar el nuevo cuerpo policiaco, ya lo hizo. La operación del mismo corresponde a otros.

Así las cosas, Alfonso Durazo puede retirarse sin dejar pendientes y coordinar a Morena para contar con los mejores perfiles para las candidaturas en 2021. Desde luego, como un paso previo antes de ir a buscar lo que le corresponde y merece: la candidatura a gobernador de Sonora.

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