Uno de los pasajes más recurrentes de la crucifixión de Cristo en la Biblia, es cuando sucede un terremoto exactamente en el momento en el que Jesús muere en la cruz.

Si bien esto se había tenido solo como un relato, una investigación señala que el terremoto bíblico que se relata en la crucifixión de Jesús podría ser más real de lo que se cree.

Crucifixión de Jesús

El terremoto bíblico de la crucifixión podría haber sucedido en el Mar Muerto

De acuerdo con un estudio publicado por la International Geology Review, habría dos eventos sísmicos en el Mar Muerto que podrían coincidir con el terremoto bíblico de la crucifixión.

En el texto realizado por Jeffeson Williams del Supersonic Geophysical, Markus Schwab y Achim Brauer, del Centro de Investigación Alemán de Geociencias, se habrían dado dos movimientos telúricos importantes entre los años 26 y 36 d.c.

Dichos años coinciden con los momentos en los que Jesús estuvo vivo, así como en el día de su muerte, recordando que este murió a la edad de 33 años de edad, según la tradición judeocristiana.

Para llegar a esta conclusión analizaron las varvas (capas de sedimentos formadas en el fondo de lagos) del oasis de Ein Guedi, en la ribera del Mar Muerto. Dichas muestras arrojaron que hubo un par de movimientos importantes hace casi 2 mil años.

Señalan que el primer sismo habría ocurrido en el año 31 d.c.; sin embargo, el segundo pudo ocurrir en un lapso de 5 años, posiblemente coincidiendo con la muerte de Jesús.

Crucifixión de Jesús

El hallazgo no necesariamente indica que el terremoto bíblico de la crucifixión sí ocurrió

Ahora bien, aunque se tienen pruebas de que hubo no uno, sino dos terremotos en la época que Jesús vivió, esto no significa que alguno de estos sea el terremoto bíblico de la crucifixión.

Para empezar, los investigadores señalan que aunque el terremoto bíblico es referido al día de la crucifixión, no se encontraron datos históricos fuertes que hicieran mención de un sismo en esas fechas.

Además, mencionan que hay un lapso de 3 mil 650 días en las que pudo ocurrir el temblor, por lo que no necesariamente coincidió con el día de la crucifixión.

Al respecto, Luis Esteban Castro, doctor en teología, señala que posiblemente San Mateo usó la figura del terremoto como una alegoría, más que como un hecho; recordando que por las fechas en que murió Jesús hubo uno de estos movimientos.

Algo que recordó varios años después, cuando escribió los pasajes que son atribuidos a él en la Biblia.

Crucifixión de Jesús