Andrew Wardle nació sin pene y pasó 45 años de su vida sin sexo.

La extrofia vesical que padece lo llevó a intentar suicidarse dos veces y ocultarle la verdad a sus amigos e incluso a su novia, a quien tardó meses en contarle que tenía testículos pero no aparato reproductor.

Su familia biológica lo dio en adopción y él nunca se interesó en los penes biónicos hasta que apareció la chica, así que inspirado en Mohammed Abad (un caso similar), solicitó a los cirujanos del Hospital Universitario de Londres que le implantaran uno para poder perder la virginidad.

A partir de piel, el músculo y los nervios extraídos de uno de sus brazos, quedó listo su nuevo miembro según informó Gizmodo.

Luego de la cirugía, Andrew tuvo que esperar seis meses con una erección de prueba para poder intimar. Sin embargo, el gran día terminó en tragedia, pues cayó inconsciente tras el encuentro y estuvo una semana en coma. Los médicos  encontraron el problema en su vesícula biliar y decidieron extirparla con una laparoscopia.

Afortunadamente el 'hombre con pene biónico' mejoró notablemente y vive feliz al lado de Fedra; juntos esperan tener un hijo. "Estoy disfrutando de la vida gracias a los doctores. Mi miembro es fantástico", dice.