El secretario general del Sindicato Mexicano de

Electricistas, Martín Esparza, confió en que el próximo jueves -cuando se reúna,

por primera vez, con el recién nombrado Secretario de Gobernación, Francisco

Blake Mora-, se logre "planchar" un convenio que favorezca a los más de 17 mil

ex trabajadores de la extinta Luz y Fuerza del Centro, que se mantienen en

huelga.

Tras una reunión de poco más de dos horas con el

subsecretario de Gobernación, Roberto Gil, este lunes en Bucareli, Esparza

responsabilizó, nuevamente, al gobierno federal de todo lo que pueda ocurrir con

las miembros del SME que están en huelga de hambre, especialmente con Cayetano

Cabrera Esteva, quien lleva más de 80 días sin comer, en protesta por la pérdida

de su empleo y la de más de 44 mil electricistas.

Al respecto, mientras se realizaba la reunión, a los

medios de comunicación les fue distribuido una carta firmada por Esparza

dirigida a Roberto Gil, en la que se apunta:

"Su insistencia por responsabilizar a mi persona de dicha

situación (la delicada salud de Cayetano) es infundada. Después de 9 meses de

resistir todas las medidas de represión, criminalización e incautación de

nuestras pertenencias y cuotas sindicales, hemos buscado por todas las vías

pacíficas e institucionales, encontrar una solución al problema, ante la fría y

despótica indiferencia de las autoridades federales".

Además, en el texto sostuvo que está "en manos" del

gobierno, alcanzar una solución "justa" al conflicto, por la vía

del patrón sustituto.

Entre lo que se solicitó este jueves, el líder pidió la

recontratación de los ex trabajadores de LyFC, así como el pago de los más de 9

meses en los que han estado "desempleados".

Antes de retirarse de la Segob, ante el cuestionamiento

de una reportera sobre por qué el líder del SME no llevaba a cabo una huelga de

hambre, el susodicho se limitó a decir que eso es "una decisión individual", e

incluso se atrevió a decir que los reporteros sí deberíamos tomar esa medida por

la "injusticia" de este gobierno.