Acompañado de su esposa, María Alonso Mena, de su representante,

José María González, y de su abogado paraguayo, Roberto Ruiz Díaz, el

jugador se declaró apto para ser interrogado por el juez Mayor Martínez.

El magistrado le fijó audiencia para hoy en base a un pedido de

auxilio judicial presentado por la Procuraduría General de México.

Un médico del Poder Judicial y otro médico particular dieron aval para que el jugador declare.

Serio, escurridizo, sonriendo a petición de los fotógrafos,

apretujado por decenas de periodistas, fotógrafos, cámaras de televisión

y algunos fanáticos que le obstaculizaron el paso, Cabañas ingresó con

dificultad a la oficina del juez.

También se presentó a declarar su cuñado, Amancio Rojas, testigo del

incidente ocurrido el 25 de enero en el centro nocturno conocido como

Bar Bar de la capital mexicana.

Cabañas salvó la vida de milagro después de recibir en la cabeza el

impacto de un proyectil disparado a quemarropa por el mexicano José

Balderas Garza, en el baño del local.

El agresor, que pertenecería al mundo del hampa de México continúa prófugo.

La figura evocada por las autoridades judiciales mexicanas para ser

llamado a declarar es el "auxilio judicial", de acuerdo con un informe

del palacio de Justicia.

Cabañas logró recuperarse pero el proyectil que le ingresó por la

frente continúa alojado en su cabeza, cerca de la nuca, de acuerdo con

los informes médicos, que además señalaron que el deportista no recuperó

del todo sus funciones motoras.

Con información de agencias