Clara Brugada, ha sido mujer de muchas luchas. Nació en la ciudad de México y estudió Economía en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), campus Iztapalapa. Cuando aún era estudiante, fue invitada por la comunidad de San Miguel Teotongo, de Iztapalapa, a dar clases en una escuela comunitaria que cumplía con la función de ser una alternativa educativa ante el rezago en la cobertura de escuelas en esa colonia. Fue ahí donde se sumó a la lucha por mejorar las condiciones de vida de los habitantes y desde ahí reivindicó el derecho de los iztapalapences a ser parte de la ciudad. Al lado de la gente, luchó por introducir los servicios básicos como el agua, drenaje, transporte, escuelas, centros de salud y espacios recreativos. Clara Brugada impulsó proyectos autogestivos de desarrollo comunitario. Así, se crearon desayunadores y comedores populares, para apoyar la alimentación de cientos de familias, centros de abasto popular, que acercaba productos básicos a bajo costo,centroscomunitarios de salud, con el apoyo profesional de universidades y organismos no gubernamentales, bibliotecas, centros comunitarios de cultura y espacios de protección y educación ambiental.

Su trabajo político

Clara realizó una gran labor en la formación de organizaciones regionales y nacionales de movimientos sociales urbanos y de las mujeres. Formó parte del Consejo Directivo de la Organización No Gubernamental Equipo Pueblo, donde trabajó en el apoyo de programas de desarrollo comunitario. En 1995, fue electa integrante del primer Consejo Ciudadano de Iztapalapa, creado para representar los intereses de los ciudadanos frente a la autoridad delegacional. En ese Consejo fue presidenta de la Comisión de Usos de Suelo, donde impulsó la protección de las áreas destinadas a equipamiento, de reserva ecológica y la participación de los vecinos en el diseño, elaboración y aprobación de los planes de desarrollo urbano. En 1997, Clara Brugada, fue electa diputada federal por el distrito 22 federal correspondiente a la Sierra de Santa Catarina, en esa legislatura fue nombrada presidenta de la Comisión de Desarrollo Social de la Cámara de Diputados, donde encabezó la lucha por proteger y ampliarelpresupuesto destinado a los programas sociales como Liconsa, Fonahapo, Opciones productivas y apoyo a la tortilla. Impulsó acciones para evitar el uso electoral de los recursos públicos y para evitar el condicionamiento político a los más pobres. A finales de esa legislatura presentó la primera iniciativa de Ley General de Desarrollo Social, que posteriormente sería aprobada por unanimidad. En esta Ley, por primera vez en la historia, se establecieron medidas para proteger el presupuesto destinado a la educación, la salud, la alimentación y los programas destinados a superar la pobreza. También se establecieron sistemas de coordinación y articulación interinstitucional e intergubernamental para mejorar la efectividad de las políticas públicas y se creó un órgano técnico responsable de evaluar y medir el impacto de los programas sociales.

Fue Diputada Federal a la LIX Legislatura por el XXVI Distrito Electoral Federal del Distrito Federal. Fue consejera ciudadana de la delegación Iztapalapa en 1995. Entre sus actividades legislativas destaca su participación como diputada federal en la LVII Legislatura de 1997 a 2000 y haber sido diputada local en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Es Senadora Suplente Electa, de la primera fórmula de Pablo Gómez. Fue Procuradora Social del DF y renunció para contender como Precandidata a la Delegación Iztapalapa en las elecciones internas del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

La nueva batalla de Brugada

Posteriormente, ganó las elecciones internas del PRD para contender como candidata oficial de ese partido en los comicios a celebrarse el próximo 5 de julio del presente año; sin embargo, una decisión del Tribunal Electoral (TRIFE) le canceló su candidatura el viernes pasado. Lo anterior, ha generado la reacción del movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador, quien ya llamó a votar por el candidato del PT, Rafael Acosta, para que una vez que triunfe en la elección, decline su cargo para dejárselo a Clara Brugada.

Este es el inicio de una nueva batalla política desde la izquierda mexicana para Clara Brugada.