México no está gobernado por los poderes públicos o por las
instituciones, sino por un evidente grupo de interés que ha secuestrado a la
nación y que hoy pretende, una vez más, hipotecar su futuro, cobijado por un
gobierno fallido, afirmó el senador Dante Delgado Rannauro, coordinador del Grupo
Parlamentario de Convergencia.
En el marco de la clausura del foro, "México ante la crisis: ¿Qué
hacer para crecer?", organizado por el Instituto Belisario Domínguez del Senado
de la República, Dante Delgado señaló que las medidas propuestas en los llamados
programas anticrisis han fracasado porque se apoyan en medidas convencionales,
instrumentadas por servidores públicos sin compromiso con los intereses
nacionales, autocomplacientes en su actuar, ineficientes y fallidos
reiteradamente en sus resultados.
Agregó el legislador veracruzano que frente a esta realidad y las
fracasadas acciones públicas para transformarla, el Congreso de la Unión
realizó el Foro México ante la Crisis: ¿Qué Hacer para Crecer?,como un espacio abierto, propicio al intercambio de
ideas y propuestas para enfrentar los efectos de la crisis, pero bajo un
formato que refleja una relativa censura hacia los diputados y senadores, que
han sido limitados en su derecho a participar y expresar puntos de vista y a
poner sobre la mesa sus propuestas.
Cuando los participantes han diferido de la visión del Ejecutivo
Federal y señalado la gravedad que implica la conducción de la economía y los
enormes riesgos que esto implica para el crecimiento y la generación de
empleos, las autoridades han respondido públicamente con ataques impunes y
descalificaciones, pretendiendo invalidar toda posición crítica y tratando de
ocultar una realidad que está a la vista de todos, enfatizó Dante Delgado.
Tal fue el caso de la participación de la académica Denise Dresser,
del empresario Carlos Slim -sólo por indicar a los más reconocidos-, quienes
haciendo uso de su libertad de expresión y opinión sobre la crisis, han
recibido del Gobierno y de sus voceros oficiosos, a manera de respuesta,
censura y reproche. Estas conductas están muy lejos de abonar el debate, el
diálogo, la construcción de acuerdos y la civilidad, cuestiones todas tan
indispensables en estos tiempos de crisis y de necesario cambio.
Al referir que generalmente las crisis generan oportunidades para
corregir caminos sin perder de vista los objetivos, invitó a reconocer que en
el caso de México, lamentablemente, el país ha emergido de cada crisis con más
miseria, pobreza e inequidad.
Es tiempo de cambiar y de cambiar para ser mejores, dijo el coordinador
del grupo parlamentario de Convergencia para agregar: "Aprovechemos las
circunstancias para el bien de todos y para el bien de México".
Por ello, dijo Dante Delgado, las acciones del Ejecutivo deben ser
pertinentes y de fondo, e ir más allá de los simples paliativos para que, con
la aplicación inteligente de los recursos públicos, México salga fortalecido y
con claras perspectivas de mayor crecimiento, producción, empleo y equidad,
sostenibles en el tiempo.
Refirió que desde el 2007 el grupo parlamentario de Convergencia
advirtió del riesgo de esta crisis, cuyos efectos financieros inmediatos están
siendo mayores a lo empecinadamente admitido por el Ejecutivo, tal como
finalmente lo aceptó el Gobernador del Banco de México.
Si bien es cierto que la turbulencia de los mercados internacionales
es consecuencia del rápido contagio y vinculación de las principales economías
del mundo, en otros casos, como el nuestro, pone en evidencia problemas
seculares e impertinencia de la reiteración de políticas equivocadas, por decir
lo menos, señaló el legislador veracruzano.
Recordó que en este contexto el Ejecutivo ha anunciado, en menos de un
año, tres programas orientados simplemente a paliar la crisis, sin considerar
que México vive hoy una crisis dentro de su propia y añeja crisis. Enumeró: el
Programa de Apoyo a la Economía, 10 Medidas para Impulsar la Actividad
Productiva, la Inversión y el Empleo (3 de marzo de 2008), el Programa para
Impulsar el Crecimiento y el Empleo (8 de octubre del mismo año) y el Acuerdo Nacional
en favor de la Economía Familiar y el Empleo (7 de enero de 2009).
Cada uno de estos programas fallidos, puntualizó el senador Dante
Delgado, ha sido definido bajo apreciaciones equivocadas acerca de la dimensión
de la situación económica mundial y con visiones totalmente cortoplacistas para
los problemas nacionales. Pretenden cambiar para que todo siga igual, dado el
atavismo de una élite transpartidista dominante.
Advirtió que la partidocracia quiere acordar todo para que las cosas
sigan igual, ratificó el apoyo de Convergencia al movimiento social que
encabeza Andrés Manuel López Obrador y agregó que "por la salud de la República
no debemos cerrar los ojos ante la realidad que agravia a la sociedad".
Y es que México, añadió,
no está gobernado por los poderes públicos o por las instituciones, sino por un
evidente grupo de interés que ha secuestrado a la nación y que hoy pretende,
una vez más, hipotecar su futuro, cobijado por un gobierno fallido.