Es muy extraño que en México tengamos narco, bandas de secuestradores, bandas de robacoches y demás organizaciones criminales sean las únicas industrias prósperas en este país que se precia de tener tan valientes y bravos policías como con los que cuenta el gobierno de Mario Marín. A ellos nos les tiembla la mano al momento en que se tenga que detener a peligrosísimos activistas, no señor, están entrenados, como cualquier otro canino, en someter a gente desarmada con la mayor brutalidad posible, además de infundir el mayor miedo posible a través de finas frases disuasorias como "¿Qué no aprendieron con lo de Lydia Cacho?" ó "¿Por qué no se quedaron en sus casas?".
Con tan valientes personajes sigue siendo extraña tanta renuencia del crimen organizado a rendirse cuando México cuenta con tan valientes y capacitados agentes como lo son la policía marinista. Porque, usando la lógica más elemental, si estos forzudos defensores del orden son tan celosos en el proceder de sus acciones para mantener la paz en las calles igual son capaces de enfrentar frente a frente a los igualmente temibles narcotraficantes, pero ahora, en igualdad de circunstancias; o sea: armados, en grupo y dispuestos a morir por nada. ¿O acaso son cobardes los policías de Marín? "¡No, que va ser!", dirán algunos incrédulos defensores de las instituciones y de todo aquello que tenga un tufillo a papel oficial, "Mario Marín sólo actúa en base al derecho que le da su investidura y con la misma altura moral que le otorga su banquito que usa para alcanzar los micrófonos, su policía sólo cuida a Puebla de tanto enemigo interno que padece". Tonto de uno por dudar.
Sin recurrir a las odiosas comparaciones, que a nadie complacen, es posible que esos policías de Marín harían temblar a los mismísimos capos de la droga, y es que así como son tan eficientes para reventarle el riñón a un profesor a punta de golpes, órgano que dicha persona está a punto de perder en el hospital del ISSTEP, seguro que empeñaría la misma dedicación a extirparle a macanazos cualquier otra víscera a alguno de los narcos más buscados. ¿Porqué no les dan la oportunidad a esos policías y son llevados en masa a Sinaloa, Tijuana o Reynosa y erradicar de una vez con la plaga del narco?
Pero igual de bravos son los medios de comunicación que escuetamente dieron importancia a este hecho que dejó como saldo decenas de detenidos los cuales permanecen hasta el momento incomunicados, sin comer y sin la atención médica necesaria que requieren a causa de los golpes recibidos. Los medios son cómplices de esta cobarde canallada.
Ojalá, todos nosotros, tuvieramos un poco de vergüenza por tener policías así, gobernadores así.
Aparte pero en tono, profesores de la Facultad de Economía de la BUAP envían el siguiente comunicado:
LOS QUE ESTEN DE ACUERDO EN FIRMAR ESTE DOCUMENTO POR FAVOR ENVIEN UN CORREO A ESTA
MISMA DIRECCIÓN O A informacionbrigada@gmail.com,es urgente apoyar a los maestros que aun tienen detenidos resultado de larepresión ocurrida el día ayer 10 de junio en contra el movimiento magisterial
Lic. Mario Marín Torres
Gobernador Constitucional del Estado de Puebla
A la opinión pública
El día de ayer hemos sido testigos de la evidente incapacidad de la clase política para dar respuesta a los legítimos reclamos de los ciudadanos y trabajadores en nuestra entidad: frente al propósito del magisterio poblano de rescatar la educación de los intereses mercantiles y clientelares de los gobiernos priístas y panistas, federales y estatales; su administración respondió con una violenta acción que es una criminal y grotesca remembranza de la represión del diez de junio de mil novecientos setenta y uno. Nuevamente la sociedad ha sido agredida por la brutalidad gubernamental. No sólo fueron agredidos y golpeados los profesores adscritos al SNTE, sino que la golpiza incluyó también a trabajadores de medios de comunicación, integrantes de diversas organizaciones de derechos humanos y ciudadanos que presenciaban la manifestación magisterial. Fueron violentados los derechos que tienen los maestros para ejercer los principios constitucionales de libertad de asociaciónymanifestación, así como los derechos que tienen los jóvenes y, en general, todos los ciudadanos para ejercer y expresar sus preocupaciones políticas y sociales. Esta situación no es aislada, se da en un contexto nacional de narcoviolencia - estimulada por la incapacidad de las políticas federales- y una creciente criminalización de los movimientos sociales, en tanto que a nivel estatal es parte del deterioro político ocasionado por un ejecutivo cuestionado, que se mantiene a costa de alianzas clientelares y con una clase política que sólo está preocupada por la redistribución de las cuotas de poder y negocios con cargo al ejercicio de los fondos públicos. El clima represivo que ha impuesto su gobierno sobre nuestra sociedad nos arrastra hacia una situación de violencia social que puede ser incontenible y que sólo conviene a las posiciones más autoritarias y reaccionarias. Es inaceptable que se pretenda sostener la gubernatura y su sistema político con el tolete y el gaslacrimógeno.Reclamamos de su gobierno el respeto a los derechos humanos y constitucionales, exigimos la no criminalización de los movimientos sociales y el castigo de los responsables de la injustificable agresión a los profesores, trabajadores y ciudadanos. Advertimos y censuramos la notoria represión sobre los grupos de jóvenes y activistas defensores de derechos humanos.
Puebla de Z., a 11 de junio de 2009
Profesores Universitarios de la Facultad de Economía de la BUAP
Comentarios: morfosdp@gmail.com