Se acerca una tormenta al que solía ser el cielo despejado de la mandataria racista de Arizona, Jan Brewer.
El miércoles pasado, durante el inicio de un debate televisivo de los canditados a gobernador en el canal PBS, Brewer se quedó congelada durante 13 largos segundos sin saber qué decir.
La agonizante pausa fue motivo de burlas en programas de televisión y en videos de internautas opositores, lo que provocó que la política republicana se negara a participar en futuros debates. Su excusa fue que sólo había accedido a participar en el encuentro para poder recibir 1.7 millones de dólares en fondos públicos para su campaña.
Algunos comentaristas señalaron que el mediocre desempeño y la poca preparación de Brewer durante el debate no serán suficientes para impulsar a su principal adversario, el procurador de Justicia del estado, el demócrata Terry Goddard. La última encuesta de julio marcaba una ventaja de 19 puntos a favor de la gobernadora rumbo a las elecciones del 2 de noviembre.
Sin embargo, Goddard, se lanzó a la yugular de la gobernadora interina. Tanto en el debate como en un spot de su campaña acusó a su rival de haberle mentido a los votantes de Arizona, asuntándolos con supuestos casos que jamás sucedieron de personas decapitadas por los cárteles del narcotráfico en suelo estadounidense. Brewer ha pasado los últimos días tratando de justificarse con el argumento de que se había referido a decapitaciones en el lado mexicano.
Las cosas no pintan bien para la ambiciosa señora Brewer. CBS 5 reveló los vínculos entre una compañía dedicada ala operación de cárceles privadas y dos miembros de la administración estatal. Corrections Corporation of America(CCA), que tiene a su cargo la operaciónde centros de detención federales en Arizona, le cobra al gobierno once millones de dólares al mes por reguardar a los indocumentados detenidos y podría ganar contratos para albergar a las personas arrestadas por violar la ley antiinmigrante SB 1070. Paul Seseman, subdirector del gabinete de Brewer, se desempeñó como cabildero de CCA y actualmente su esposa ocupa su puesto.Chuck Coughlin, uno de los principales asesores de la gobernadora y director de su campaña política, está al frente de HighGround Public Affair Consultants, empresa que cabildea a favor de CCA.
El diario Phoenix New Times publicó hace unos días un reportaje sobre Ronald Brewer, el hijo de la mandataria. En 1991 fue recluido en una institución mental por haber secuestrado y abusado sexualmente a una mujer en 1989. Lo extraño es que el expediente del caso fue declarado confidencial por un juez de la Corte Suprema de Justicia de Arizona doce días antes de que doña Janice tomara posesión como gobernadora, el 21 de enero de 2008. Por lo general los expedientes criminales son considerados como información pública y sólo algunas partes son mantenidas en resguardo. Recientemente el diario Arizona Republic apeló la decisión del juez.