El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, instó a su homóloga de México, Claudia Sheinbaum Pardo, a intensificar la lucha contra el narcotráfico en todo el territorio mexicano. En su cuenta en Truth Social, escribió: “¡México debe intensificar sus esfuerzos contra los cárteles y las drogas!”.
Llevamos más de 77 años de retrocesos si nos enfocamos en lo que dicta la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) de 1948, en donde se destaca con palabras firmes que todas las personas debemos tener calidad de vida, en donde el hambre no exista ni la violencia.
El 14 de diciembre de 1990 se dieron a conocer las Directrices de las Naciones Unidas para la prevención de la delincuencia juvenil (Directrices de Riad). En el documento público, las y los especialistas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), solicitaron a todos los gobiernos de los países del mundo tomar en cuenta las recomendaciones internacionales para la prevención de la delincuencia.
La falta de políticas públicas para la prevención del delito elaboradas por los tres niveles de gobierno: federal, estatal y municipal, así como por parte de los poderes legislativo y judicial, no se ven reflejadas en una disminución constante en el índice delictivo.
El documento internacional destaca que la prevención es sumamente importante para inhibir actitudes criminógenas, por ello, recomienda que las actividades de los jóvenes deben ser lícitas y socialmente útiles. Desde la primera infancia es fundamental.
El secuestro, la trata de personas, el crimen organizado, los feminicidios, la impunidad, la pobreza, la pobreza extrema, la falta de oportunidades, la violencia de género, la injusticia social, y la impunidad que prevalece tiene que erradicarse.
Naciones Unidas lleva más de 35 años solicitando a los gobiernos del mundo, incluido el de México, que las políticas públicas elaboradas e implementadas, por las y los especialistas, tienen que centrarse en el bienestar de las y los jóvenes “desde la primera infancia”. (ONU).
“Deberá reconocerse la necesidad y la importancia de aplicar una política progresista de prevención de la delincuencia, así como de estudiar sistemáticamente y elaborar medidas pertinentes que eviten criminalizar y penalizar al niño por una conducta que no causa graves perjuicios a su desarrollo ni perjudica a los demás. La política y las medidas de esa índole deberán incluir:
“La creación de oportunidades, en particular educativas, para atender a las diversas necesidades de los jóvenes y servir de marco de apoyo para velar por el desarrollo personal de todos los jóvenes, en particular de aquellos que están patentemente en peligro o en situación de riesgo social y necesitan cuidado y protección especiales."
Parece burla, ¿verdad? En definitiva, pero no lo es. Las y los gobernantes se han mofado de la niñez, de la juventud y de las familias.
• 1948, el presidente de México era Miguel Alemán Valdés. Año en el que se emitió la DUDH.
Décadas después:
• 1958. Adolfo Ruiz Cortines.
• 1968. Gustavo Díaz Ordaz.
• 1978. José López Portillo y Pacheco.
• 1988. Miguel de la Madrid Hurtado.
• 1998. Ernesto Zedillo Ponce de León.
• 2008. Felipe Calderón Hinojosa.
Los intereses generales de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes siempre serán lo más prioritario en la prevención del delito con un enfoque humanista con el estricto respeto a los derechos humanos.
Los gobiernos son los responsables en implementar medidas para que las familias tengan los conocimientos necesarios durante el desarrollo y educación de sus hijas e hijos, las problemáticas de la sociedad deben resolverse por las y los gobernantes.



