Hay columnas de opinión que provocan la risa del tipo pena ajena, porque ya no encuentran la forma de redactar intentando crear duda sobre la democracia mexicana. Sin fundamento real más que en sus estrechas mentes conservadoras, y digo estrechas, porque continúan mencionando inverosímiles similitudes políticas de gobierno, entre México, Cuba, Nicaragua y antes, Venezuela.
Lo hacen mediante una diatriba sugestiva que sin esfuerzo plasma en líneas la patente ignorancia (o la consciente no divulgación del conocimiento) al sugerir que lo que sucede en Nicaragua como ejemplo y aduciendo a lo dicho recientemente por Daniel Ortega, podría suceder en México.
Sugerencia sin ningún sustento histórico actual cuando el ejercicio democrático en nuestro país incluyendo reformas institucionales como la revocación de mandato y con numerosos hechos ya consumados, donde el presidente del primer sexenio líder social de dicha transformación nacional, finalizó su mandato con gran aprobación del pueblo, se retiró de la vida pública, y a razón de su buen desempeño el pueblo eligió seguir con el mismo proyecto de nación.
Sin duda alguna, México es hoy, uno de los países más democráticos, humanitarios y económicamente dinámicos del planeta, aún con muchos retos por delante, pero se trabaja a diario en ellos. México es actualmente ejemplo a seguir. Un grato resurgimiento socio económico obvio y reconocido por el resto de los gobiernos y pueblos del mundo. Aunque a un puñado de mexicanos o mexicanas les duela aceptarlo así es.
Con textos inmaduros que abordan clichés obsoletos de comparaciones inexistentes con gobiernos considerados totalitarios, no se aporta para crear el “contra peso” político por el que tanto lloran los opositores. No les ha servido, la realidad los desmiente, búsquenle por otro lado. Mejor emulen a la 4T. Recuerden que ustedes los conservadores sí que tienen un larguísimo historial de prácticas anti democráticas cuando gobernaron y requerirán como condición primaria el recuperar la confianza del pueblo y en esto deberían estar pensando.
