Pese a que en medios corporativos de todo el mundo han tratado de evitar en la medida de lo posible hablar de la información obtenida en los archivos Epstein publicados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, las consecuencias siguen sacudiendo a las clases políticas, económicas e “intelectuales” del mundo.
De personajes como el perverso cineasta Allan Stewart Konigsberg, alias “Woody Allen”, quién abandonó a su esposa por casarse con su hijastra de 19 años no se puede esperar mucho. Pero de una supuesta vaca sagrada de la “izquierda” estadounidense cómo Noam Chomsky, se esperaba más sentido común y menos tribalismo con un pederasta convicto como Epstein, con quién seguía en contacto en 2018 e incluso lo asesoraba en cuestiones de imagen, además de aceptarle regalos como viajes en su avión privado, el “Lolita Express” y habitaciones en hoteles de lujo, como puede corroborarse en el siguiente post:
En el lado corporativo, la amistad y relaciones de Chomsky con personajes como Bill Gates, a quien asesoró para tratarse de una enfermedad venérea (!!!), Jeff Bezos de Amazon, Elon Musk y el propio Ricardo Salinas Pliego, está corroborada en los correos, fotos y artículos periodísticos que, modestia aparte, fui el primero en difundir en redes sociales. Las imágenes de Salinas Pliego en la misma cena organizada por Epstein en San Francisco pueden verificarse en este link: https://www.edge.org/event/the-edge-billionaires-dinner-2011
En el lado político, un exembajador estadounidense en México tiene acusaciones de abuso contra una menor, y hay evidencias claras de las relaciones de Epstein con Trump y el expresidente Bill Clinton. Este último fue acompañado por Epstein y su cómplice Ghislaine Maxwell a un viaje a Marruecos, imágenes que pueden buscarse bajo el nombre “Clinton Morocco” en la propia página del DoJ de Estados Unidos: https://www.justice.gov/epstein
Ante tanta podredumbre debemos hacernos la siguiente pregunta: ¿caerá alguien por su relación y complicidad con los crímenes de Epstein?
