¿Hablaron Claudia Sheinbaum y Donald Trump sobre la amenaza —esperanza para la oposición mexicana— de una intervención extranjera en México?
El reportero de Grupo Imagen, Arturo Páramo, cuestionó ayer a la presidenta mexicana acerca de si, en la llamada que tuvieron, el presidente de Estados Unidos mencionó que “estaría planeando incursiones en México”.
Sheinbaum respondió: “No, no lo dijo. Me preguntó cuál era nuestra posición respecto a Venezuela. Le dije que: ’Es la posición pública; que nosotros tenemos una Constitución, que estamos en contra de las intervenciones militares’. Incluso dijo: ‘Bueno, entiendo que esa es su Constitución’. Y esencialmente esa fue la conversación sobre el tema de Venezuela. Y tampoco insistió; más bien fue en el tono de: ‘Si ustedes quieren que los ayudemos a más, con nuestras fuerzas, en México’. Le dije: ‘Bueno, eso no’. Ya se lo he comentado, varias veces, que eso no está sobre la mesa, pero seguimos colaborando en el marco de nuestras soberanías”.
Más adelante, en la conferencia de prensa de ayer 12 de enero, la presidenta cerró el tema: “No seguimos más en esa conversación”.
En esencia, México y Estados Unidos seguirán colaborando “en el marco de nuestras soberanías”.
En la llamada estuvieron presentes Omar García Harfuch, secretario de Seguridad; el canciller, Juan Ramón de la Fuente, y Roberto Velasco, subsecretario para América del Norte.
Es la primera vez que García Harfuch participa, “por cualquier tema particular que hubiera que tratar”. Esta vez “no intervino directamente Omar en la conversación”.
Lo que sí quedó claro en la llamada es que México continuará con su estrategia de seguridad, que ha sido notablemente exitosa —algo que se reconoce en nuestro país tanto como en Estados Unidos—. El trabajo se seguirá realizado con profesionalismo y ética, pero sin olvidar lo fundamental: “Que nosotros somos muy claros en la defensa de la territorialidad”, como expresó la presidenta Claudia Sheinbaum.
En su llamada con Trump la presidenta fue muy insistente en subrayar la decisión del gobierno mexicano de poner por delante la soberanía. Lo hizo seguramente, como ella misma explicó también ayer, porque “la oposición en México lo que ha estado buscando, y lo ha manifestado durante todos estos meses, es una mala imagen del gobierno de México en Estados Unidos”.
¿Qué pretende la oposición con sus campañas en territorio estadounidense? “La intervención de Estados Unidos en México, esa es la verdad. Como no tienen apoyo popular en nuestro país —porque ya no tienen apoyo popular—, ellos creen que tienen que ir a buscarlo desde fuera para afectarnos”.
Tristemente, lo comentó la presidenta Sheinbaum, “no hay ninguna diferencia con el conservadurismo del siglo XIX, buscan que de afuera vengan a gobernarnos. Esa es su posición”.
Esa es la posición de ayer mismo de la casa encuestadora que trabaja para las empresas televisoras de Ricardo Salinas Pliego, México Elige —pronosticó en 2024 que Xóchitl Gálvez ganaría la presidencia; hoy ubica al Tío Richie entre los favoritos para el 2030—.
México Elige, pocas horas después de la llamada de Sheinbaum con Trump, envió por WhatsApp un video elaborado con inteligencia artificial en el que comenta sus mediciones —datos absolutamente falsos—.
Subraya tal casa encuestadora que más del 70% de la gente apoya la intervención, y concluye con argumentos antimexicanos la empresa demoscópica dirigida por Sergio Zaragoza: “La realidad de las calles está empujando a los ciudadanos a ver la intervención extranjera no como una amenaza, sino como una necesidad urgente”.
El antipatriotismo de la oposición es uno de los tantos factores que explica su fracaso.



