No es exagerado afirmar que París y Milán son las dos grandes capitales europeas del lujo. Tanto en la Ciudad de la Luz como en la metrópoli económicamente más pujante de Italia, sus establecimientos dedicados a la moda se han visto afectados por las protestas, algunas muy violentas, protagonizadas por personas que enfrentan dificultades para pagar lo indispensable: vivienda, alimentos, energía y transporte.
Un resumen tomado de internet:
Francia: tiendas saqueadas, vandalizadas o atacadas
- Celine, casa de moda fundada en París en 1945, especializada en bolsos, ropa y accesorios de lujo. Completamente saqueada su boutique de Avenue Montaigne, en París.
- Kenzo, fundada en París en 1970 por el japonés Kenzo Takada, conocida por sus prendas multiculturales. Su boutique de Boulevard de la Madeleine, en París, fue saqueada y sufrió daños en sus escaparates.
- Louis Vuitton, fundada en 1854, famosa por sus maletas, bolsos y artículos de piel. Su tienda de Avenue Montaigne, con escaparates dañados. Atacado su establecimiento de Rue Saint-Honoré, en París. La policía frustró el saqueo de su sucursal en Place Vendôme, también en París. La Louis Vuitton de Marsella, en Rue Grignan, fue saqueada, con el interior destrozado. Su tienda de Burdeos también fue saqueada.
- Dior, casa francesa de alta costura fundada en 1946. Vandalizada su perfumería de Rue Saint-Honoré, en París. Su establecimiento de Avenue Montaigne resistió, protegido por guardias privados.
- Burberry, firma británica fundada en 1856, famosa por sus gabardinas. Saqueada y vandalizada su boutique de Rue Saint-Honoré, en París.
- Hermès, casa francesa fundada en 1837, célebre por sus bolsos Birkin y Kelly y sus pañuelos de seda. Su tienda de Marsella, saqueada.
- Hugo Boss, fundada en 1924 en Metzingen, Alemania, especializada en trajes y ropa formal. Su tienda de Lyon, saqueada, con reportes de un incendio.
- Lancel, fundada en París en 1876, especializada en bolsos y maletas. Saqueado su establecimiento de Lyon.
- The Kooples, fundada en 2008, especializada en moda ligada al rock. Saqueada su tienda de Lyon.
- Jott, fundada en Marsella en 2010, dedicada a las chamarras ligeras. Su tienda de Lyon, saqueada.
- Jil Sander, fundada en 1968 en Hamburgo, Alemania, reconocida por su minimalismo. Dañados sus escaparates en Avenue Montaigne, en París.
- Ralph Lauren, fundada en Nueva York en 1967, especializada en moda y accesorios. Destrozadas sus vitrinas en Rue Royale, en París.
- Galeries Lafayette, emblemáticos y lujosos almacenes franceses fundados en París en 1893. Sus establecimientos de Burdeos, Nantes, Rennes, Perpiñán, Tours y Chambéry sufrieron afectaciones por las protestas.
- BHV Marais (Bazar de l’Hôtel de Ville), elegante almacén parisino fundado en 1856, ubicado en Rue de Rivoli, frente al Ayuntamiento de París. Fue reportado entre los establecimientos saqueados durante los disturbios del 18 de octubre.
Italia: tiendas cerradas preventivamente
- Chanel, casa francesa fundada por en 1910, destacada por sus vestidos, bolsos, perfumes y joyería. Su boutique de Via Montenapoleone, en Milán, cerró preventivamente por temor a disturbios.
- Hermès también cerró preventivamente su tienda de Via Montenapoleone, en Milán.
- Pomellato, joyería italiana fundada en 1967. Cerró por temor a destrozos su establecimiento de Via Montenapoleone, en Milán.
- Goyard, fundada en París en 1853, especializada en bolsos. Cerró preventivamente su tienda de Via Monti, en Milán.
- Tiffany & Co., joyería fundada en Nueva York en 1837, célebre por sus diamantes. Cerró preventivamente su establecimiento de Via Montenapoleone, en Milán.
- También cerraron preventivamente sus tiendas de Via Montenapoleone, en Milán, las casas Dior, Louis Vuitton, Bulgari, Dolce & Gabbana, Prada, Hogan, Gucci y Montblanc.
El lujo es lujo porque se basa en distinguir a la clase social alta del resto de las personas de una comunidad determinada. Es así porque el lujo no está —y no podría estar— al alcance de toda la gente.
Si se democratizara el acceso a las bolsas Hermès más elegantes, esto es, si cualquier hombre o mujer pudiera acceder a tales mercancías sin esfuerzos económicos mayores, esa marca perdería lo más rentable que tiene: su carácter exclusivo, propio de la minoría privilegiada.
El lujo no crea la desigualdad social, pero la hace visible y, peor aún, lleva a las personas con acceso a las mercancías más caras a presumir que no son iguales, sino superiores, al resto.
Thorstein Veblen, en su obra de 1899 Teoría de la clase ociosa, habló del consumo ostensible: adquirir bienes costosos no por su utilidad, sino para exhibir riqueza y posición social.
La gente en París no está inconforme con las bolsas Hermès, los aretes Tiffany, la marca Chanel o los vestidos Dior. La rebelión es contra el sistema económico que permite a algunas personas gastar enormes fortunas en lo superfluo, mientras otras encuentran cada vez más difícil pagar la renta de la casa o la gasolina del coche.
Tales protestas se extenderán por todas partes si, como ya es el caso, tener para la renta o para llenar el tanque de combustible empieza a ser un verdadero lujo. Quizá llegó la hora de que, por su propio bien, comprenda algo tan elemental la gente que posee recursos suficientes para comprar cada año maletas Louis Vuitton o gabardinas Burberry.
Posdata 1: Vale la pena recordar el sabio refrán: “A ti te lo digo, Rue Saint-Honoré y Galeries Lafayette; entiéndelo tú, presumidas boutiques de la avenida Masaryk (CDMX), arrogantes tiendas de San Pedro (Nuevo León), lujosos almacenes de El Palacio de Hierro y exclusivos establecimientos de Los Cabos (Baja California Sur)”.
Posdata 2: Si en México no se han registrado saqueos de establecimientos de lujo comparables a los de París, y si sus dueños no tienen el miedo que se vive en Milán, algo han tenido que ver, ni duda cabe, los programas sociales y los acuerdos para estabilizar el precio de la gasolina —contra el dogmatismo del libre mercado— impulsados por un gobierno de izquierda que ha puesto la estabilidad social por delante de la estabilidad de las cuentas públicas.



