Los números expresan con mucha claridad que Morena ganará la mayoría de las entidades que estarán en disputa. Eso ha encontrado eco, inclusive, en aquellos epicentros que son considerados bastiones de la derecha. Es probable que la coalición Seguimos Haciendo Historia, que se mantendrá fuerte, logre 16 de 17 puntos clave. Siendo así, habrá reacomodos en la correlación de fuerzas y una puerta de acceso que posibilitará la proeza. En el presagio están, sin duda, los nombres de Chihuahua y Querétaro. El primero, por ejemplo, uno de los territorios que más concentra inseguridad a nivel estatal. Hace unos días, durante la conferencia mañanera, conocimos los detalles del informe del Secretariado Nacional de Seguridad. Eso significa que no ha sido suficiente la labor de la administración que encabeza la gobernadora y, por ende, ese territorio se suma a los ocho puntos que concentran el 54 % del total de casos de homicidio doloso. Hablamos del 7.5 %, que equivale a más de 100 personas que pierden la vida por mes. Todo eso, al final de cuentas, son situaciones que impactan negativamente en la imagen del PAN.

No fue un hecho fortuito que el Consejo Nacional de Morena decidiera designar a los coordinadores estatales a más tardar a finales de junio. En otras palabras, en un plazo inferior a tres meses se determinarán los candidatos de Morena. Eso, por lo tanto, tiene plena justificación en lo indispensable que es evitar una prolongada guerra sucia y un fuego amigo que, para el caso, siempre salen a relucir en momentos como este. La idea es jugar un ejercicio como el de las llamadas corcholatas que, con mucha antelación, disputaban cada tribuna y centímetro de percepción de la gente a nivel nacional. Por eso es sustancial evitar pugnas y alcanzar acuerdos que, en el mejor de los casos, podemos llamar premios de consolación. Todo eso será decisivo para mantener una estructura competitiva y consolidada en el mosaico electoral. También es una oportunidad para avanzar frente a los miembros de la oposición que, atónitos, siguen metidos en la guerra sucia.

La resistencia no solo disminuye su influencia por realizar las cosas de manera equivocada, sino también porque carece de un armazón de ideas que pueda encajar. El costo de seguir atacando a Morena les ha cobrado factura con la población civil. A costa de eso no han tenido apoyo, especialmente ahora que la izquierda ha ganado espacio en las definiciones. Es un mérito de la dirigencia y de la propia presidenta de México haber pensado en las elecciones muchos meses antes de los tiempos oficiales. Resulta habilidoso y, a su vez, le otorga todos los reflectores a la coalición Seguimos Haciendo Historia. De hecho, los únicos que pedirán cuentas de eso son los protagonistas y los militantes. Así los expresarán con claridad la propia presión y los comentarios que se generen en esa vorágine.

Morena, además de la simpatía de la población, tiene a su favor resultados tangibles a través de acciones concretas. Ese papel destacado no solo es obra e infraestructura, sino también condiciones para que la seguridad sea un elemento que ayude a que la confianza fluya para las inversiones y la generación de fuentes de empleo. Siendo así, se reconocen las estrategias que se coordinan con los distintos órdenes de gobierno. Hace unos días, por ejemplo, se dieron detalles en conferencia mañanera de la presidenta Sheinbaum. Los estados que menos homicidios dolosos promedian quedan claros; son los emanados del proyecto de transformación. Entre ellos, Yucatán, Baja California Sur, Hidalgo, Campeche, Tamaulipas, Tlaxcala, Chiapas y Guerrero. Esta última entidad, por ejemplo, no había tenido un mes con una tasa de homicidios tan baja desde 2009. Este resultado histórico es una muestra del trabajo conjunto entre el Gobierno estatal y las fuerzas federales en lo que respecta a la seguridad. Con los resultados obtenidos, Guerrero deja de ser una de las entidades con mayor número de homicidios y se sitúa en la posición 13 a nivel nacional, en la mitad de la clasificación. Así, febrero de 2026 es uno de los meses con menos homicidios en la historia reciente del estado.

Se ve que también el sur, que domina Morena, ha sabido implementar políticas públicas eficientes. El caso de Chiapas, del resto de las entidades, es el que más se afianza entre los puntos que más reducción tuvieron de homicidios dolosos. En un promedio nacional, por ejemplo, ese territorio tiene una proporción nacional del 1.8 %. Tomando en cuenta que Guanajuato es la más alta con el 9.4 %, vemos una diferencia abismal entre un proyecto y el otro. Eso, de igual forma, habla de la cercanía que tienen los gobiernos de la transformación con la población civil, pero sobre todo con las causas que más aquejan. Hablando en apego estricto de la responsabilidad, la izquierda ha sabido tomar mejores decisiones en esa estrategia.

Por eso y por muchas razones, Morena sigue ganándole la carrera a la oposición no solo en el terreno mediático, sino en las mismas estadísticas. Eso, políticamente hablando, es una ventaja que será recompensada en las urnas. La coalición Seguimos Haciendo Historia ganará 16 de 17 entidades federativas.