Con una notable estructura, hace unos días, Morena comenzó trabajos de campaña luego de que se oficializara el inicio. Para darle un mayor empuje, sin duda, el lópezobradorismo ha lanzado toda la estructura territorial que tiene a su favor.
La propia Ariadna Montiel, luego de ser ungida por unanimidad en la presidencia nacional del partido guinda, ya puso en marcha un trabajo operativo a ras de tierra. Su facilidad para trabajar el territorio y en contacto directo con la población, sin duda, le da una enorme ventaja al proyecto de transformación, sobre todo ahora que se ha consagrado como la estructura más dominante del país. De hecho, Coahuila es considerado, hasta ahora, uno de los principales bastiones del PRI. El propio Alito, sin crédito como dirigente, ya comenzó a tirar el anzuelo para que los demás partidos caigan en provocaciones. No me sorprende en lo más mínimo la narrativa estridente que maneja para provocar un choque frontal con las demás fuerzas. Creemos que, como tal, este ejercicio estará sujeto a quienes propongan un cambio sustancial en materia legislativa, a sabiendas de que, dentro de muy pronto, se renovará el congreso local.
Por lo que vemos y percibimos en las encuestas, la sociedad reclama un cambio de fuerzas. Es notoria, por ejemplo, la animadversión que se ha ganado a pulso uno de los partidos más corruptos de la historia, como es el PRI. No será, en lo más mínimo, ninguna novedad ahora que las elecciones se jueguen. Podemos ver que las encuestas, pero también el ánimo de cambio, han comenzado a fluir a favor de la causa de Morena. Por eso, cuando hablamos de cambio, ahora que está en juego la integración de una nueva legislatura local, vemos que es posible arrebatarle uno de los principales bastiones del Revolucionario Institucional. Ellos, inclusive, se sorprenderán al ver la respuesta de la sociedad que inclinará la balanza en pro de la 4T. Es una cuestión de lógica por todo lo que está ocurriendo en el país de cambios que han venido a mejorar la calidad de vida de la población civil.
No tardaremos mucho en saber que encontramos poderosas razones para pensar que Morena se impondrá con categoría. La llegada de Ariadna, evidentemente, vino a inyectarle mucho dinamismo a una mujer que, desde hace tiempo, acompaña el trabajo operativo. Sabe lo que significa caminar y recorrer los puntos más alejados del país. De hecho, ya comenzó a mostrar esa capacidad de la que hablamos para maniobrar estrategias de posicionamiento a favor de la causa de Morena en Coahuila. Así lo mostró claramente al acompañar a quienes aspiran a cargos de elección popular. Realizó, podemos decirlo así, sus primeros pasos al frente de la dirección nacional. Con ese ritmo, en efecto, no tengo la menor duda de que Montiel entregará buenas cuentas en la antesala de las definiciones de la coordinación de la defensa del voto. Inclusive, se aspira a ganar, por los cálculos que se han realizado, 15 de 17 entidades federativas.
A la par de ello, por supuesto, otro de los grandes desafíos de Ariadna, sin duda, es mantener sólida la unidad, sobre todo con los partidos aliados. Me da la impresión de que, por su experiencia partidista, sabrá encontrar coincidencias y abrir nuevos frentes ahora que estamos haciendo una lectura del panorama que pinta de la mejor manera posible para la izquierda. La clave de todo ello, además del buen momento que vive Claudia Sheinbaum a nivel nacional, es elaborar un andamiaje de propuestas que sean destinadas a mejorar las políticas públicas en aquel punto del país. Esto implica saber las necesidades de la gente, platicar con ellas y hacer suyas las demandas populares. Para tal efecto, evidentemente, los abanderados de Morena han sabido identificar las prioridades de los diferentes sectores, principalmente los más vulnerables. Por eso, al realizar un ejercicio, guiándonos por las encuestas, podemos decir que el lópezobradorismo ha tomado la delantera en la intención del voto. Está ofreciendo, ni más ni menos, mejores alternativas de llegar, ya no como un contrapeso, sino como una fuerza real que abandere las causas sociales.
Será una verdadera proeza, sobre todo ahora que el PRI no ha podido superar el lastre que cargan de la corrupción. Siendo así, Morena, en conjunto con el PT, ha decidido contender juntos para sumar el mayor número de votos. Entonces, más que una hazaña, la izquierda hará posible que la transformación llegue a Coahuila, mayormente ahora que reina la esperanza de un cambio y que, como tal, los números favorecen la proyección de los abanderados de la coalición Seguimos Haciendo Historia. Mientras eso suceda, debemos reconocer el trabajo de Ariadna, que ha sabido ponerse la camiseta después de que la presidenta le diera todo el respaldo desde Palacio Nacional.
