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México cerró el 2021 con inflación anual de 7.36%, más del doble que el objetivo del Banco de México (Banxico); mientras que la Tasa de Interés Interbancaria a un día se incrementó a un nivel de 5.5%, esto con el fin de bajar la escalada de precios, pero subiendo el costo del dinero. La carestía ocasiona mermas en el poder adquisitivo de los consumidores; por lo que el aumento generalizado de los precios de los productos y servicios abre otra vez el dilema de ¿inflación o crecimiento?

El incremento continuo de los precios de las mercancías y servicios tiene implicaciones negativas para la economía del país. La subida de los precios tiene consecuencias para las familias ya que éstos no saben cuánto dinero se requiere para adquirir los bienes que necesitan, o si el valor de su ingreso monetario es el mismo para comprar lo que acostumbra; pero no solo sufren los efectos negativos de la inflación las familias, también las empresas padecen las consecuencias del aumento continuo de los precios ya que los dueños de las compañías no pueden hacer una estrategia de negocios al desconocer el monto en el que se incrementarán sus insumos, además se ven forzadas a realizar frecuentes cambios de precios, lo que les genera costos en las negociaciones salariales.

La inflación es un proceso económico provocado por el desequilibrio existente entre la producción y la demanda, una de las principales causas de una subida continuada de los precios de la mayor parte de los productos y servicios, y una pérdida del valor del dinero para poder adquirirlos o hacer uso de ellos, es que haya mucho dinero en circulación lo que provoca una mayor demanda que supera la oferta de mercancías y servicios producidos por el mercado.

Las causas de que haya aumentado la inflación en México se deben al alza de los costos de los energéticos, la sequía en varias zonas del país que afecta la producción agrícola y ganadera aunado a un aumento del más del 100 por ciento de la inflación objetivo de los Estados Unidos, que es el principal socio comercial de México y de donde se importan muchos productos que se consumen en el país.

El aumento generalizado en los últimos meses de los precios de los productos y servicios, no es un fenómeno exclusivo del país azteca, ya que muchas regiones del mundo están sufriendo lo mismo. Una de las explicaciones por lo que se está dando este suceso es por la inyección de recursos a la población que han dado los gobiernos debido a la pandemia de Covid-19 lo que ha estimulado la demanda, pero la oferta se ha restringido por los meses de cierre de muchas industrias que se dio en casi todo el orbe con el fin de frenar la propagación del virus del SARS-CoV2, además de un incremento de los costos de los energéticos.

La banca central del país es el Banco de México y esta institución autónoma es la encargada de llevar la política monetaria y de procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional.

La institución que ahora tiene como gobernadora a Victoria Rodríguez Ceja, posee una herramienta importante para controlar el crecimiento de dinero y por ende lo referente a la inflación, esto a través de la tasa de interés. El funcionamiento de esta política para controlar los precios de los productos se basa en que una mayor tasa de interés reduce la demanda agregada desincentivando la inversión y el consumo, aumentando el ahorro de las personas; con esto se limita la cantidad de dinero disponible en la economía.

Cuando la economía está en desaceleración, la banca central del país baja la tasa de interés, con lo que las personas y las empresas se les incentivan a invertir productivamente y a consumir, ya que tener dinero en los bancos no es mejor opción, por lo que la cantidad disponible en la economía se ve incrementada, pero también provoca que el nivel de precios aumente.

La tasa de interés de referencia del Banco de México también tiene mucha importancia en el manejo de los adeudos del país y la intermediación financiera en general, ya que el mercado de deuda es un vehículo mediante los cuales se canalizan recursos entre los agentes económicos que tienen superávit de fondos prestables con aquellos que tienen déficit.

El mercado de la deuda también sirve como un complemento al financiamiento y al ahorro bancario del país, que es gran vehículo de la intermediación financiera.

Sí bien es cierto una tasa de interés de referencia alta del Banco de México atrae inversionistas nacionales como extranjeros que compran instrumentos de ahorro del país, es benéfica como una forma de financiamiento, esto también influye en un aumento de la deuda tanto interna como externa.

Por el uso de los recursos acumulados en la deuda interna el gobierno cubre los intereses correspondientes. En consecuencia, las decisiones en materia de tasas de interés adoptadas por la banca central influyen de manera decisiva en el comportamiento y dinámica del gasto corriente del sector público.

El Gobierno de la Cuarta Transformación (4T) no podría estar exento después de la crisis pandémica de encontrar fórmulas que permitan hacer crecer a la economía y que ello no esté acompañado de una alta inflación; de tal forma que en el plazo más breve posible se alcance el nivel del Producto Interno Bruto (PIB) anterior a la pandemia. Es indudable que, como consecuencia de la mayor integración comercial, tanto la expansión económica como la inyección de recursos para las familias, los negocios y el desarrollo de la infraestructura en Estados Unidos favorecen potencialmente a México.

La tasa de interés del banco central mexicano es una de las más altas del mundo, lo que encarece los créditos a las empresas lo que significa un lastre para el crecimiento económico del país.

El dilema sigue siendo: ¿crecimiento o inflación?

La Junta de Gobierno del Banco de México decidió incrementar en 50 puntos base el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día a un nivel de 5.5%, con efectos a partir del 17 de diciembre de 2021

El repunte de la inflación de la primera quincena de junio registró un avance mensual del 0.34 por ciento, mientras que a tasa anual se ubicó en 6.2 por ciento, esto significó un 1.52 veces el aumento estimado para el 2021 por el Banco de México. Esta carestía ocasiona mermas en el poder adquisitivo de los consumidores; por lo que el aumento generalizado de los precios de los productos y servicios abre otra vez el dilema de ¿inflación o crecimiento?