El proyecto que encabeza Claudia Sheinbaum no se limita en el potencial que tiene en sus manos cada dependencia u institución del Estado, así como la capacidad financiera para aterrizar proyectos de primer nivel, sino en la participación y los recorridos activos para entender cuáles siguen siendo las demandas más apremiantes de la ciudadanía. Es verdad, se atiende a la población con programas sociales y plataformas de asistencia; sin embargo, reunirse frecuentemente con la gente, además de inspirarnos confianza, te muestra como un gobierno humanista y empático. Eso, que también se ha convertido en un medio para comenzar a anunciar lo que se avecina, sirve como flujo de comunicación ahora que las giras son intensas a lo largo y ancho del país.
Todo eso, de un valor social único, es la esencia del proyecto de transformación. Menos escritorio y más territorio. Esa es, de plano, la principal consigna del gobierno que encabeza Claudia Sheinbaum. Se acabaron aquellos tiempos donde la sociedad era utilizada con fines propagandísticos y electorales. Hoy, en sí, la administración de la 4T involucra a jóvenes, hombres y mujeres, lo mismo que personas de la tercera edad y diversos colectivos que, sin distinción alguna, son tomados en cuenta para continuar alimentando las acciones. Eso, que es aprovechar al máximo la capacidad de respuesta que se ha tenido, atiende, pero, lo más sustancial, resuelve al cumplir con su palabra.
Vemos, a grandes rasgos, de qué tamaño es la diferencia entre un proyecto y otro. La transformación, sobra decirlo, es un andamiaje de compromisos que desembocan en la población. Eso es, en parte, lo que le ha dado legitimidad y amplio reconocimiento. Generar espacios propicios de participación, requiere un enorme compromiso, pero también un trabajo de organización y logística. Claudia Sheinbaum, a propósito de ello, ha entrado en esa dinámica los siete días de la semana. Ha viajado a Morelos, Puebla, Veracruz, Michoacán, Estado de México y Guerrero. En esta última entidad, de Evelyn Salgado, su estadía se alargó por dos días consecutivos para recorrer comunidades. Siendo más precisos, de acuerdo con los datos del Secretariado Nacional de Seguridad, Guerrero es de las entidades más seguras de México, especialmente ahora que las estrategias de pacificación rinden frutos importantes. Eso se debe, en definitiva, a la buena coordinación con los distintos órdenes de gobierno. Parte de esa cobertura ha permitido un descenso preponderante en los homicidios dolosos.
Es, sin ir más lejos, una cobertura total la que habrá en las 32 entidades federativas. En cualquier caso, el gobierno de Morena, tal y como se estimó desde un principio, está dando giro a las acciones. Digamos que la apuesta a la educación, básicamente en la Universidad Rosario Castellanos, es uno de los andamiajes más ambiciosos que, a la postre, traerá un abanico de oportunidades. Con un proceso de cambio como este, de igual manera, vemos que los Polos de Desarrollo, de la Zona Bajío, son punta de lanza. Todo eso, sin perder de vista el tema de la seguridad, ha ido avanzando con las mesas de paz.
En eso es precisamente lo que consiste los recorridos territoriales que está llevando a cabo Claudia Sheinbaum. Y gracias a esto, en definitiva, los gobiernos estatales y municipales se han contagiado de esa buena vibra. Solo por mencionar algunos ejemplos, las administraciones tienen enormes desafíos en movilidad, medio ambiente y mejoramiento de accesos en las vías de comunicación. De hecho, esta nueva cultura de participación ha marcado la pauta a lo que se caracteriza como “menos escritorio y más territorio”. Desde luego que es un factor que influye, más ahora que la industrialización, a través de los Polos de Desarrollo, están dando resultados positivos. Eso, como se observa, ha detonado en más y mejores inversiones que, hace poco, se anunciaron desde la tribuna de la mañanera. Más de cuatro mil quinientos millones de dólares son los que se invertirán en varios puntos de la geografía. Hablamos del sector alimentario y automotriz.
De ese modo, fue fundamental empezar por lo primero: saber las necesidades de la población a través de asambleas de información y foros activos. Eso, a la par de servir como estudio, permite ver la viabilidad y, al mismo tiempo, echar andar las partidas presupuestales que se movilizan en acciones concretas de infraestructura y obra. La clave de todo ello está en actuar. Menos escritorio y más territorio es una consigna que, a la postre, ha centrado sus fines en la población civil, sobre toda aquella que, por su vulnerabilidad, necesita el apoyo. Basta con ver la energía que plasma la presidenta en cada gira y recorrido que realiza. Quizá nos quedemos cortos, pero lo que vemos, naturalmente, despierta la efervescencia de la sociedad para ver de cerca a Sheinbaum. Ella, con una vitalidad y lucidez impresionantes, es un fenómeno social que inspira a continuar construyendo un país más próspero y humano.
De seguir por ese camino, sin duda, Morena asegura la continuidad por décadas con perfiles que, desde ahora, se asoman con intensidad y salen a relucir por su trabajo y compromiso desde las distintas secretarías de Estado. A todo esto, se sumarán las acciones que se concretan en los recorridos territoriales que, bajo una sola consigna, es una fuente de inspiración; una especie de imán que hace posible que la cultura de participación se propague con menos escritorio y más territorio.



