Nos llega la noticia de que Luisa González, candidata opositora del correismo, fue detenida por el “narcojunior” y actual presidente de Ecuador, Daniel Noboa, poseedor, por cierto, de doble nacionalidad, estadounidense-ecuatoriana, aunque es notorio a cual país favorece por encima de otro.
Por otra parte, mientras la administración de Trump, santo patrono de Noboa, Milei, Kast y el resto de la chiquillada derechista y sumisa agrupada dentro de esa exhibición de atrocidades denominada “escudo de las Américas”, fantasea con algún evento que le permita posponer o suspender las elecciones intermedias que se llevarán a cabo dentro de dos semanas, debemos preguntarnos quienes son los verdaderos dictadores a los que se refieren en muchas ocasiones los flamígeros dedos de los medios corporativos.
Porque, por ejemplo, Jair Bolsonaro, padre de uno de los dos candidatos presidenciales de las elecciones que se llevarán a cabo este domingo en Brasil, intentó dar un “golpe de estado” al estilo gringo-trumpista, para impedir que Lula tomara la presidencia. Y ahora, ante la incapacidad de presentarse a elecciones, impone a su hijo cómo candidato.
En México, vemos cómo la gobernadora y presunta traidora a la patria, Maru Campos, replica el discurso de los agresores estadounidenses, llamando “terroristas” a los grupos del narcotráfico que el propio EU arma y financía con las empresas armamentísticas y las decenas de millones de adictos, respectivamente. Y de una “Maru” ineficaz a otro dictadorzuelo derechista “libertario” o “liberal” con los que sueña el PRIAN para recuperar el poder en México, “haiga sido cómo haiga sido”, no hay mucha diferencia. Ellos son los verdaderos dictadores. Ellos son los verdaderos terroristas.
